Saúl “El Canelo” Álvarez, uno de los íconos más reconocidos del deporte mexicano, ha sido vinculado indirectamente con el crimen organizado, luego de que se revelara una relación empresarial entre su cadena de tiendas “Upper, by Canelo Energy” y Eric Daniel Zamora Delgadillo, presunto operador financiero del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y señalado por el gobierno estadounidense de lavar dinero para esta organización criminal.
El vínculo fue expuesto públicamente tras declaraciones del alcalde de El Grullo, Jalisco, Milton Cárdenas, quien en 2021 publicó en redes sociales una fotografía junto a Zamora Delgadillo, a quien describió como “mi amigo personal” y “parte del Corporativo Canelo Energy”.
UN PASADO EMPRESARIAL RODEADO DE SOSPECHAS
Zamora Delgadillo es propietario de la empresa Ecocarburante, señalada por la Fiscalía General de la República (FGR) como parte de una red dedicada al huachicol (robo y venta ilegal de combustible). Además, el gobierno de Estados Unidos lo investiga por su presunta participación en actividades de lavado de dinero en favor del CJNG.
Antes de estar al frente de Ecocarburante, fue presidente de Agrícola Boreal, firma incluida en la lista negra de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro estadounidense, bajo acusaciones de delitos financieros y nexos con el narcotráfico.
RED EMPRESARIAL EN LA MIRA
Una investigación publicada por el diario Reforma revela que Zamora Delgadillo figura también como apoderado legal de Impulsora de Productos Sustentables, empresa que estaría involucrada en actividades relacionadas con el huachicol. Esta compañía tiene como accionista a José Isabel “El Choko” Murguía Santiago, hermano del exalcalde de Teuchitlán, José Ascención Murguía, detenido en mayo por su presunta participación en los crímenes ocurridos en el Rancho Izaguirre.
El propio “Choko” Murguía es dueño de Mefra Fletes, una compañía de transporte implicada en megadecomisos de combustible robado realizados por autoridades en Tamaulipas y Baja California. La red de vínculos entre estos empresarios y Canelo Energy ha levantado críticas sobre los controles internos de las inversiones del pugilista.
CUESTIONAMIENTOS EN TORNO AL CAMPEÓN
Las conexiones entre Zamora, Murguía y el entorno más cercano de Saúl Álvarez han intensificado el escrutinio público. Reportes apuntan a que José Isabel Murguía ha asistido a combates del boxeador en Estados Unidos, incluso acompañado por Eddy Reynoso, entrenador, promotor y socio de “Canelo”.
Pese a la gravedad de las revelaciones, Saúl Álvarez no ha emitido declaraciones públicas al respecto. Tampoco sus representantes ni la empresa Canelo Energy han ofrecido posturas oficiales ante los señalamientos.
¿NEGLIGENCIA O COMPLICIDAD?
La situación abre un debate incómodo para el boxeador: ¿se trató de una falta de diligencia al seleccionar socios comerciales, o hay un conocimiento más profundo de los antecedentes de los implicados? El caso pone en tela de juicio la transparencia en la expansión empresarial del pugilista, cuya imagen pública se ha visto tradicionalmente desligada de polémicas criminales.
Por ahora, lo único claro es que las autoridades, tanto en México como en Estados Unidos, continúan investigando a Zamora Delgadillo y sus redes, mientras la figura del campeón mundial comienza a tambalearse en medio de una creciente presión mediática y social.









































