En medio de una tregua con Irán y bajo intensa presión internacional, el gobierno de Israel busca un acuerdo con Estados Unidos para lograr la liberación de rehenes retenidos por Hamas en Gaza. Sin embargo, el objetivo no contempla el fin de la guerra, lo que ha generado división dentro y fuera del país.
¿Qué se está negociando?
Delegaciones de Israel y Estados Unidos sostienen reuniones en Washington con la intención de pactar una tregua parcial que permita liberar a algunos rehenes —vivos y fallecidos— a cambio de la excarcelación de prisioneros palestinos y el ingreso de ayuda humanitaria a Gaza.
La propuesta incluiría una tregua de aproximadamente 60 días, pero no implicaría un cese total de la ofensiva militar ni la retirada israelí de territorio gazatí. Para Israel, la guerra continuará hasta lograr desmantelar por completo a Hamas.
¿Qué dice Hamas?
Hamas, por su parte, ha respondido con cautela. Si bien ha mostrado disposición a discutir el canje de rehenes, insiste en que cualquier acuerdo debe incluir un alto al fuego permanente y garantías de reconstrucción para Gaza. La resistencia a aceptar un acuerdo limitado ha demorado las respuestas.
División interna en Israel
El gobierno de Benjamin Netanyahu enfrenta tensiones internas: mientras parte del gabinete apoya un acuerdo humanitario que dé salida a los rehenes, otro sector exige continuar la ofensiva hasta la rendición total de Hamas.
Organizaciones de familiares de secuestrados y movimientos pacifistas han realizado movilizaciones en Tel Aviv y Jerusalén para presionar por un acuerdo que no deje atrás a los cautivos.
Clima internacional
Estados Unidos, Egipto y Qatar actúan como mediadores. La reciente desescalada del conflicto con Irán ha creado una ventana de oportunidad, aunque la comunidad internacional observa con preocupación que Israel busque avanzar militarmente mientras mantiene negociaciones humanitarias.
En resumen:
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Israel negocia en Washington la liberación de rehenes en Gaza.
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La propuesta incluiría una tregua temporal de 60 días, pero no el fin de la guerra.
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Hamas exige un cese permanente de hostilidades, mientras Israel insiste en destruir su estructura militar.
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Presión internacional y división interna podrían definir el rumbo de las próximas horas.










































