Las escuelas secundarias públicas de la Sección 22 de la CNTE no participarán en la prueba 2025 del Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes (PISA), que el Gobierno federal anunció para 321 centros educativos de México.
Desde hace 19 años, este sindicato mantiene resistencia a esta prueba que evalúa a estudiantes de 15 años en lectura, ciencias y matemáticas, donde Oaxaca muestra graves deficiencias y un bajo aprovechamiento escolar.
Las pruebas PISA tienen como su principal objetivo es proporcionar datos comparables entre países para evaluar la calidad, equidad y eficiencia de los sistemas educativos en todo el mundo. Permiten conocer el nivel de conocimientos y habilidades que los estudiantes han desarrollado a lo largo de su educación obligatoria. No se enfocan en la memorización de contenidos, sino en la capacidad de los estudiantes para aplicar el conocimiento en situaciones de la vida real. Ofrece un marco de referencia para comparar los sistemas educativos de diferentes países, identificando fortalezas y debilidades. Esto permite entender qué estrategias funcionan mejor en distintos contextos y aplicar mejoras basadas en buenas prácticas internacionales.
Los resultados ayudan a los gobiernos y organismos educativos a diseñar políticas que mejoren la enseñanza y el aprendizaje. Al analizar los factores que influyen en el rendimiento, los responsables pueden tomar decisiones basadas en evidencia para mejorar la educación. También permite detectar desigualdades en el acceso y calidad de la educación, analizando diferencias por género, nivel socioeconómico y ubicación geográfica. Con estos datos, los países pueden implementar estrategias para reducir la desigualdad en el aprendizaje.
Sin duda, los resultados ayudan a los docentes a identificar áreas de mejora en la enseñanza y a aplicar metodologías más efectivas. Además, los informes de PISA ofrecen información sobre cómo la tecnología y otros factores influyen en el aprendizaje. Con esos datos se generan debates en la sociedad sobre la educación y su impacto en el desarrollo del país.
Mejor alimentación
La alimentación saludable en las escuelas es un pilar fundamental para el desarrollo físico y mental de los niños y adolescentes, ya que una dieta equilibrada no solo influye en su crecimiento, sino que también impacta en su rendimiento académico, su concentración y su bienestar general. Implementar políticas que fomenten el acceso a alimentos nutritivos en los centros educativos es esencial para formar hábitos alimenticios saludables desde la infancia.
Los niños y adolescentes pasan gran parte del día en la escuela, lo que convierte a este entorno en un lugar clave para la promoción de una alimentación equilibrada. Un menú escolar adecuado debe incluir alimentos ricos en vitaminas, minerales, proteínas y fibra, evitando el exceso de azúcares, grasas saturadas y alimentos ultraprocesados. La falta de una alimentación saludable puede derivar en problemas como obesidad infantil, diabetes tipo 2 y dificultades de aprendizaje.
Los niños que consumen una dieta rica en nutrientes esenciales tienen mejor capacidad de concentración y memoria, lo que favorece su desempeño en clase. Por ello, una alimentación balanceada reduce el riesgo de enfermedades crónicas como obesidad, hipertensión y diabetes.
Aprender a comer bien desde pequeños aumenta la probabilidad de mantener hábitos saludables en la adultez, conscientes que los alimentos con alto contenido de azúcar pueden generar cambios bruscos en los niveles de energía y afectar el estado de ánimo de los niños, de ahí que sea fundamental que las escuelas ofrezcan menús variados y nutritivos, con frutas, verduras, proteínas magras y carbohidratos complejos.
Regular la venta de bebidas azucaradas, frituras y otros productos poco saludables en las cafeterías escolares contribuye a mejorar la calidad de la alimentación. Además de instalar bebederos de agua potable y promover el consumo de agua en lugar de refrescos es una medida sencilla pero efectiva, e involucrar a los padres y docentes en la promoción de hábitos saludables refuerza el mensaje tanto en la escuela como en el hogar.
































