En un acto solemne marcado por la tragedia, Gustavo Alarcón Herrera rindió protesta como nuevo presidente municipal de Chilpancingo ante el Congreso de Guerrero, tras el asesinato del anterior alcalde, Alejandro Arcos Catalán.
Al tomar posesión del cargo, Alarcón Herrera pronunció un emotivo juramento:
“Por Chilpancingo y por Alejandro, protesto”, reflejando la profunda conmoción que ha dejado el violento suceso en la comunidad.
La llegada de Alarcón a la sede del Poder Legislativo se registró alrededor de las 10:40 horas, y fue hasta las 13:40 horas que ingresó al salón de sesiones para oficializar su nombramiento. Su asunción se da en un ambiente de incertidumbre y luto, ya que Arcos fue hallado decapitado en la colonia Villas del Roble, un hecho que ha conmocionado a la población y plantea desafíos significativos para la nueva administración.
El proceso de transición fue notificado oficialmente por la síndica Jacaranda Argentina Solís, quien envió un documento al Congreso la noche del miércoles informando que Alarcón asumiría el cargo.
En preparación para el evento, se implementó un discreto, pero efectivo dispositivo de seguridad, resaltando la necesidad de proteger tanto a los funcionarios como a los ciudadanos en este contexto de violencia.
Gustavo Alarcón Herrera enfrenta ahora el reto de liderar la capital guerrerense en un momento crítico, donde la seguridad y la confianza de los ciudadanos son más importantes que nunca.
Su mandato será observado de cerca mientras busca implementar estrategias que promuevan la paz y la estabilidad en Chilpancingo.










































