En una escena que ha dado mucho de qué hablar en Santo Domingo Tehuantepec, la alerta de un supuesto cadáver flotando en el río resultó ser una falsa alarma. La situación, que inicialmente fue reportada con preocupación, terminó convirtiéndose en un curioso malentendido que arrancó más de una sonrisa entre las autoridades y la comunidad.
EL SUCESO
Todo comenzó cuando transeúntes que caminaban cerca del río Tehuantepec vieron lo que parecía ser el cuerpo de una mujer flotando en el agua. Temiendo lo peor, las personas no dudaron en alertar a las autoridades sobre un posible asesinato o accidente fatal. En respuesta, elementos de la Policía Municipal y personal de la Vicefiscalía Regional del Istmo se movilizaron rápidamente al lugar para verificar el reporte.
Sin embargo, al llegar y acercarse al supuesto cadáver, los agentes se llevaron una gran sorpresa: la mujer, lejos de estar muerta, se encontraba viva y disfrutando de un baño de ‘muertito’. La fémina, que según las autoridades se encuentra en situación de calle, simplemente había decidido refrescarse, lo que causó la confusión entre los alarmados ciudadanos.
LA COSTUMBRE
La preocupación inicial no era infundada, dado que en los últimos días la región del Istmo de Tehuantepec ha sido testigo de una ola de violencia, con varios asesinatos y cuerpos abandonados encontrados en Juchitán, Tehuantepec, y Salina Cruz. Este contexto hizo que la alarma generada por la visión de un cuerpo en el río fuera aún más comprensible.
LAS REDES
Sin embargo, la situación contrastó de manera inesperada con el clima de violencia reciente. Lo que llevó a muchos internautas a añadir un toque de humor a la historia.
Comentarios como “No estaba muerta, andaba de parranda”, “Ya no dejan vacacionar a la gente, qué bárbaro”, “Las funerarias ya se estaban disputando el levantamiento del cuerpo” y “Déjenla que se eche su chapuzón”, inundaron las redes sociales, viralizando rápidamente el incidente.
Este curioso episodio ha servido para dar un respiro a la comunidad en medio de un entorno tenso. Recordando que, a pesar de la situación difícil, aún hay espacio para momentos que, aunque inesperados, logran arrancar una sonrisa.






































