Desde el arribo del nuevo titular de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Oaxaca (SAPAO), se ha dado en la capital oaxaqueña y el área conurbada, una suspensión inexplicable del suministro del vital líquido. Los últimos días de 2022 y los primeros de este año, se ha observado racionamiento sin más, habida cuenta de que no hemos llegado aún a la época llamada de estiaje, en donde sí se justifica que el suministro de agua se dé de manera escalonada o por espacios limitados de tiempo. Sin duda alguna, se trata de una de las expresiones más de la incapacidad e ignorancia que priva en el gabinete legal del gobierno de Salomón Jara. Como ya hemos dicho, han llegado a los cargos públicos personas que no han tenido ni vinculación ni conocen de la materia que les han puesto en las manos.
Visto así, es cuestión sólo de imaginarse el infierno que nos espera como ciudadanía y usuarios de los servicios que otorga el gobierno estatal en este rubro. Porque tenemos encima los meses de febrero y hasta mayo, cuando llegan las lluvias y los mantos freáticos permiten mejorar la cadena de suministro. Lo grave es que antes de la temporada de secas, se esté racionando el vital líquido. Ello ocurre en las zonas urbanas. Las colonias populares han sido siempre las más castigadas, pues en los últimos años, hasta la distribución en carros cisterna para paliar la sequía se vio limitada. Como mencionamos el pasado lunes, el suministro de agua potable ha sido uno de los temas que los gobiernos han soslayado de manera burda, pese a que se trata de una prioridad y un derecho ciudadano. Agua es vida.
No concluía aún la temporada decembrina y miles de hogares tuvieron sus cisternas, estanques o tambos vacíos, sin que autoridad alguna diera una explicación. Que no nos vengan con que la austeridad republicana también se reflejará en los hogares oaxaqueños que no reciban el vital líquido. Es importante subrayar que, si bien en administraciones anteriores hubo verdaderas crisis, en meses como diciembre y enero la misma no se reflejaba. Es evidente que se trata de instrumentar una nueva política, pero, sin el conocimiento elemental del tema. Ya hemos dicho que la improvisación, la inexperiencia y la meritocracia son hoy en día la piedra angular del actual gobierno. No dudemos que, quien está frente al organismo operador sea un ignorante más, como muchos en cargos públicos.
Centro Gastronómico, en entredicho
Desde la construcción del llamado Centro Gastronómico de Oaxaca hubo muchas críticas. Una de ellas, porque en su edificación, en el ex convento de las Carmelitas Descalzas en las calles de García Vigil, fue destruida una parte de la barda colonial para crear una entrada ad hoc y, otra más, porque no representaba más que un capricho u obsesión de la casta gobernante del pasado reciente. Desde el mes de julio que abrió sus puertas, no tuvo el éxito esperado. Poco después los espacios y estantes para los restaurantes que se dice estuvieron ahí representados, como lo más tradicional y típico de la gastronomía oaxaqueña, fueron quedando vacíos. ¿Desencanto o apatía? Vaya usted a saber. El caso es que llegó el fin de sexenio y el espacio aquel que con tanta enjundia se publicitó como los grandes restaurantes españoles y de otros países, fue quedando desierto.
Un par de semanas después de haber iniciado el gobierno de Salomón Jara, los medios de comunicación dieron a conocer que la delegación estatal de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y Alimentos Condimentados (Canirac), había hecho entrega del referido Centro Gastronómico a la rectora de la Universidad Tecnológica de los Valles Centrales de Oaxaca (UTVCO), Tania López López. Y la noticia sorprendió, en principio porque pocos sabían que dicho centro había sido dado en comodato a la referida organización empresarial y, en segundo lugar, porque el multicitado centro no fue construido y habilitado precisamente como un campus académico ni, mucho menos, para ser un anexo de alguna universidad o instituto de educación superior. En sus orígenes se percibió como un espacio dedicado a la venta de comida tradicional o foro de exposición de la gastronomía, por tanto, más vinculado con la Secretaría de Economía o Turismo que con cualquier otra.
Sin embargo, por esos claroscuros con los que inició la actual administración, tanteos e indefiniciones, se entiende que haya sido dado en comodato o usufructo a la UTVCO, que poco o nada tiene que ver con los objetivos del costoso proyecto gastronómico. Bajo esa perspectiva, mucho se publicitó la realización de un proyecto cultural llamado “Nanixhe” que se presentó el fin de semana pasado, en el que hubo una exposición de la gastronomía de Tlacolula de Matamoros. Se trata de un controvertido pero costoso proyecto que, de no cumplir con los objetivos para los que fue construido, con certeza podría pasar a ser un elefante blanco más.




































