Se solicita encargado de la presidencia. Requisitos: Obediente y dócil
El mapache guasón
Terminaron los dos primeros años de fe del gobierno de López Obrador el 30 de noviembre pasado, y hay que recordar que AMLO fue elegido para solo cinco años y diez meses, con el objeto que se igualen las fechas de elecciones locales con la presidencial y en esa forma evitar gastos.
En ese contexto, destaca en la forma personal de gobernar del señor presidente López Obrador, con los siguientes comentarios:
Excesivo protagonismo personal, al grado de no tener un vocero oficial, ya que él da siempre las noticias de su sexenio.
El centralismo casi absoluto de su gobierno, en el que trata de concentrar en su persona virtualmente todo el poder.
No reconocer nada positivo de los gobiernos que lo antecedieron, antes al contrario, es usual que eche la culpa de todo lo malo al pasado.
Consecuentemente no existe en su gobierno la más leve autocrítica.
Fabricar adversarios a granel, llamándolo liberales, neo liberales, conservadores y otros calificativos como por ejemplo “fifís”, al mismo tiempo que no tolera la crítica de los medios.
Uso excesivo de las mañaneras, en donde siempre la figura central es López Obrador.
Una serie de afirmaciones no comprobables, con la frase como “yo tengo otros datos” que casi nunca los da a conocer.
Obstinación por construir el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía bautizado como Felipe Ángeles, y no se la razón, ya que el ameritado general revolucionario fue un artillero destacado sin contacto alguno con la aviación de la época.
Podría seguir con las críticas, pero hay que destacar tres obras fundamentales: la continuación de las carreteras a la costa de Oaxaca, una a Puerto Escondido y otra al Istmo de Tehuantepec, además de la construcción del Tren Transístmico, que conectará el Pacífico con el Golfo de México, lo que significa aciertos sin duda alguna.
Cómo calificar la entrega de obras al Ejército Nacional Mexicano, en lugar de la casi inexistente Secretaría de Obras Públicas; desde luego dejando a salvo la capacidad de los ingenieros militares, pero es el caso que desvía a las fuerzas armadas de su misión constitucional que es la Defensa de la Soberanía nacional, y no la de ser constructores de obras civiles o policías preventivos.
Además del desplome del PIB y el desempleo, parte por el Covid 19 y parte por la falta de ayuda a las empresas pequeñas, medianas y grandes.
Los apoyos al “pueblo” son positivos, pero en lo personal preferiría que se ayudara a los empresarios para mantener el empleo, y lo hago siguiendo la filosofía china que señala que en lugar de darle un pescado al hambriento, hay que enseñarlo a pescar.
Yo también soy Pueblo
Por allí nos encontraremos



































