En Tenochtitlán existen tres polos: norte, sur y el que promueve el tlatoani. ¡Estamos polarizados!
El Mapache Guasón
El proceso electoral referido a las elecciones federales del 2021, se inició legalmente el pasado 6 de septiembre del corriente año.
En ese contexto, virtualmente, todas las acciones del señor presidente López Obrador, tienen como finalidad ganar las elecciones y conservar la mayoría para su partido MORENA, en la Cámara de Diputados al Congreso de la Unión.
Podemos mencionar bajo una libre opinión, que el llamado a enjuiciar a los ex presidentes se inscribe en esa pretensión; y tan es así, que después que la Suprema Corte autorizó la encuesta para el mes de agosto del año próximo, presenta el Senador Ricardo Monreal, líder de la mayoría en el Senado, una iniciativa de ley, para que dicha consulta se lleve a cabo no en agosto, sino el mismo día de la elección de Junio de 2021, con lo cual pretende que el nombre de AMLO figure en las boletas de dichos comicios.
Esa iniciativa que pretende cambiar la Constitución General de nuestro país que ordena que esa consulta sea en agosto, insisto, tendría que ser aprobada por mayoría calificada en el Senado, en la Cámara de Diputados y por la mayoría de los congresos de todas las entidades federativas, y es el caso que el propio Monreal expresa que no cuenta con tal mayoría, a la par que los partidos de oposición, fundamentalmente el PAN, segunda fuerza política, han dicho que no lo permitirán.
Entonces el pronóstico generalizado por los comentaristas es que esa iniciativa no pasará, y que la consulta para enjuiciar a los ex presidentes se llevará a efecto en su caso, después de las elecciones federales, repito, hasta el mes de agosto de 2021.
Con esa simple observación, pienso, es un decir, que un juicio a los ex mandatarios nunca se llevará a cabo, tanto porque los presuntos actos que pudieran haber cometido Salinas, Zedillo y Fox, ya prescribieron, luego se está bordando en el vacío.
En cuanto a Calderón y Peña Nieto, todo dependerá en lo que se refiere a la prescripción de sus actos presuntamente delictivos, primero de la investigación que haga la Fiscalía General de la República, FGR; segundo, de la determinación de la fecha en que fueron cometidos esos hechos, desde luego todo con pruebas fehacientes y, tercero, que se turne a juez competente con denuncia penal la investigación de marras, y entonces el juez determinará si es procedente el juicio o dictaminará en su caso que existe la proscripción de que estoy hablando, o en otras palabras que se ha extinguido la responsabilidad de Calderón y Peña, en cuanto a los delitos de que se les acuse, por el simple paso del tiempo, que no es otra cosa más que la famosa Prescripción.
Serán tan complejos la serie de procedimientos legales a cumplir, que por eso me inscribo entre quienes pronostican que no habrá tal juicio.
Por otro lado, si AMLO o la FGR tienen la segundad de la comisión de delitos por los ex presidentes, bastaría con que procedieran a la denuncia respectiva sin necesidad de tantos enredos, o en términos coloquiales y siguiendo un dicho mexicano: Para qué tanto brinco estando el suelo tan parejo.
Yo también soy Pueblo
Por allí nos encontraremos



































