Para la Confederación Nacional Campesina (CNC), la carencia de semilla para siembra de maíz y frijol se ha ido solventando conforme la epidemia lo permite, así como la recuperación de espacios de comercialización.
Existe una enorme preocupación tras la reducción del 46% del presupuesto para el campo a nivel federal, dado que se puso en marcha el desmantelamiento de la estructura de capacitación y extensionismo, considera el dirigente estatal Amando Bohórquez Reyes.
Advierte que no hay una política pública adecuada en la Secretaría de Desarrollo Rural que incentive la producción de productos básicos como maíz y frijol y en cambio se apuesta por “sembrando vida”, mismo que no ha dado los resultados esperados.
Comenta que luego de la desaparición de programas considerados la columna vertebral del agro como concurrencia, apoyos a productores de maíz y frijol, los impactos negativos se verán en el próximo ciclo agrícola.
Subraya que han tocado puertas de instancias como la Sader y la Secretaría de Desarrollo Rural Pesca y Acuacultura (Sedapa) para que se les dote de fertilizante y semillas a los productores, “hacemos gestión para todos los hombres y mujeres del campo pues no vemos los colores”.
“Tuvimos problemas en el arranque de la pandemia (marzo) para la entrega de semilla a los pequeños productores, pero conforme avanza y se tiene más movilidad se ha ido solventado por parte de las autoridades”, dice.
En cuanto a los espacios de comercialización expone que conforme avanza el semáforo epidemiológico, las comunidades que han establecido sus controles en los accesos han permitido el ingreso de productos básicos.








































