Nadie niega la habilidad de Andrés Manuel López Obrador en cuestiones políticas, en donde se ha desenvuelto desde muy joven, cuando inició su carrera política en su natal Tabasco, y dentro de una militancia priista que poco a poco fue decreciendo hasta caer en la disidencia (PRD), hasta emigrar a otros partidos opositores. Nacido en Tepetitlán, Macuspana, un 13 de noviembre de 1953 (66 años), está catalogado como político, politólogo y escritor mexicano, casó en primeras nupcias con Rocío Beltrán Medina (1979-2003) de quien enviudó, y casó en segundas nupcias con Beatriz Gutiérrez Müller (2006), ha procreado cuatro hijos: José Ramón; Andrés Manuel y Gonzalo Alfonso López Beltrán; por último, Jesús Ernesto López Gutiérrez.
Su personalidad es polarizante y controvertida, su experiencia en la lides políticas salta a la vista desde su militancia aguerrida en el PRD, del cual fue presidente, hasta llegar a Jefe del Gobierno del Distrito Federal en el 2002, “perdió” la Presidencia de la República contra Felipe Calderón que lo llevó a crear su propio partido: Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) en 2015. Es hábil, audaz y quienes bien lo conocen dicen que es cruel, rencoroso y vengativo, también muy dúctil en el engaño y la mentira, lo demuestra diariamente en sus cuestionadas mañaneras, en donde cambia y salta de tema con su habilidad de crear distractores, que hacen olvidar al público ignorante de los temas que gravitan a nivel nacional, y así, nos vamos desde “la mamá del Chapo” a los conservadores, de ahí, a la estafa maestra, del INE a la prensa fifi, y de la prensa fifi a la BOA, y de la BOA a su autoatentado, y a los gobernadores Duarte, y de Lozoya al avión presidencial; son cortes de tema que permiten dejar atrás controversias y lo sacan de los atolladeros que el mismo se ocasiona, su habilidad es inminente y los distractores están a la orden del día.
Los distractores solo engañan a los tontos e ignorantes.


































