La disputa que mantienen dos grupos de caseteros ubicados frente al hospital general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), por supuestas agresiones verbales y hasta físicas, así como de invasión y falta de pagos de impuestos ha genera un clima de tensión por lo que piden la intervención de las autoridades municipales a fin de evitar un derramamiento de sangre.
Por un lado, el grupo que encabeza Paulino López, Ana María Monroy, María del Carmen Castillejos y Graciela Morales, acusaron al grupo de Nelly Prudente de intimidarlos y no querer abandonar el sitio que de manera arbitraria invadió, y que ha generado inconformidad.
Ante esta situación, dijeron tener más de 20 años de vender alimentos en ese sitio, señalaron también la mala actitud de la persona antes mencionada y que aparentemente no paga impuestos, bajo la anuencia de la directora de mercados María Elena Reyna de la Cruz.
A decir de los inconformes, dieron a conocer que la ahora denunciada llegó y se estableció frente al IMSS sin contar con documentación alguna.
Los caseteros admiten que ellos pagan tres mil pesos por año y esta persona no contribuye con un solo peso.
No obstante, Nelly Prudente admitió que lo único que hace es llevar el sustento familiar mediante la vendimia, y que la incomodidad es por porque les ha bajado la clientela, ya que muchos venden en condiciones insalubres.











































