Tras un aumento del 18 por ciento de los contagios registrados de COVID-19, la federación ha determinado que el semáforo de Oaxaca es nuevamente rojo (https://bit.ly/2Ba7qNM). El retroceso en la contención de la enfermedad hoy supone condiciones mucho más adversas que aquellas enfrentadas el pasado mes de marzo, cuando de golpe, se forzó al grueso de la población a hacer uso de los incipientes ahorros, apelar al autoempleo ante el cierre -entonces temporal- de las fuentes de trabajo y al distanciamiento social riguroso.
Hoy, ante el importante desgaste de los últimos recursos familiares, la pérdida definitiva de los empleos (https://bit.ly/398Z8SR) y la extrema ralentización de la economía (https://bit.ly/30kNjoQ), la población se ha visto obligada a retornar a espacios públicos y de trabajo para ganarse el pan de cada día.
Con tianguistas y verbeneros que desafían las restricciones gubernamentales (https://bit.ly/2ZCJZWN), comerciantes y restauranteros que se ven forzados a realizar significativas inversiones para tratar de adaptar sus espacios a la “nueva normalidad” (https://bit.ly/3eKmqQ1; https://bit.ly/32tMtZl), el altísimo índice de informalidad, que posiciona a más de la mitad de la población en un estado suma vulnerabilidad (https://bit.ly/3eNzTa9) y las paupérrimas condiciones en las que se encuentra el sistema de salud estatal (https://bit.ly/30q0p3Y), el retorno a las medidas del semáforo rojo suenan como un sueño guajiro.
Es por ello, que todas y todos debemos trabajar en unidad, para construir las condiciones en las que, aún con una mermada actividad económica, logremos reducir los contagios de COVID-19 en nuestra entidad.
Uso obligatorio de cubrebocas
Si bien en un principio se desestimaba su uso, hoy los cubre bocas han sido reconocidos como una de las medidas más efectivas para detener la propagación del virus SARS-CoV-2 (https://bit.ly/30nyMIL). El caso de una peluquería en Springfield, Missouri, E.E.U.U., se ha convertido en el emblema de la potencia de estas herramientas para evitar contagios (https://bit.ly/3eFkqso). Si el 90 por ciento de la población portara cubrebocas cuando sale de casa, el número de contagios disminuiría hasta en un 60 por ciento, de acuerdo con la Doctora Laurie Ann Ximénez-Fyvie, jefa del Laboratorio de Genética Molecular de la UNAM (https://bit.ly/2OCy2dm).
Sana distancia y buena ventilación
Aunado a las medidas de sana distancia (dos metros de distancia mínima entre personas), el lavado continuo de manos y evitar tocarse ojos, nariz y boca, tenemos que sumar las acciones derivadas de la cada vez más contundente evidencia sobre la transmisión del nuevo coronavirus a través del aire en espacios mal ventilados (https://bit.ly/32xigJ8). Estas medidas básicas de higiene y distanciamiento social deben mantenerse y reforzarse.
Cadenas de consumo en pequeñas comunidades
El consumo local ayuda para mantener la dinámica económica del estado, brindando oportunidades a las pequeñas, medianas y grandes empresas oaxaqueñas y a las familias que estas alimentan. El consumo local puede manifestarse mediante la compra directa a productores y comerciantes oaxaqueños o la organización vecinal en barrios, colonias y poblaciones para dar a conocer los bienes y servicios que la comunidad oferta, lo que puede ser coordinado mediante el uso de redes sociales como Whatsapp, Facebook o Telegram.
Comercio electrónico
Las empresas, de todos los tamaños, deben voltear hacia el uso de plataformas de comercio electrónico y evaluar su viabilidad caso por caso. Existen algunas plataformas que, a partir de la crisis económica desatada por la pandemia, se encuentran brindando facilidades de integración a estos servicios a las micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas (https://bit.ly/2CpWdsX).
Formación continúa
Ante el cambio de paradigma en los centros de trabajo, la diversificación de aptitudes y habilidades, especialmente las vinculadas a las tecnologías y la Internet, son un recurso que brindará oportunidades en un mercado laboral notablemente menguado. Actualmente las empresas Microsoft y LinkedIn ofrecen de manera gratuita diez cursos para formar recursos humanos con perfiles altamente solicitados en la economía global (https://bit.ly/3fJrZQb).
Redes de apoyo
Una sociedad es tan fuerte como su componente más vulnerable. La solidaridad, cohesión social y empatía son fundamentales en los tiempos de adversidad y deben ser un componente permanente en la lucha contra la COVID-19. La suma de voluntades y esfuerzos logran importantes impactos sociales (https://bit.ly/32twv1u).
Lo anterior debe ir acompañado de una revisión integral de las medidas implementadas por los tres niveles de gobierno, puesto a que -en la mayoría de los casos- nuestras autoridades han quedado cortas ante el desafío que nos impone la pandemia.
La contingencia está lejos de extinguirse a nivel mundial y solo unidos podremos estar a la altura de las circunstancias.
@GalateaSwanson


































