En el primer trimestre del año, la Secretaría de las Infraestructuras y Ordenamiento Territorial Sustentable (Sinfra), no reporta inversión alguna en obra pública, lo cual a decir de las organizaciones del sector “los ha sumido en un hoyo sin salida”.
Y es que en el informe trimestral de la Secretaría de Finanzas no hay reportes de avance en la ejecución de recursos para inversión en obra pública, por parte de las diversas instancias relacionadas.
A su vez, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) demanda a las autoridades un paquete de medidas que incluyan a la construcción para superar la emergencia y para reactivar a la economía.
Sugiere aprovechar la facultad contra cíclica del sector por su capacidad de generar empleo formal, activar las cadenas productivas y brindar obras de calidad, beneficios que solo los industriales formales pueden garantizar.
Reitera que la CMIC está comprometida en cumplir con las indicaciones de la Secretaría de Salud, y al mismo tiempo, reitera el propósito de ser un aliado del gobierno en sus diferentes niveles “para construir de manera formal, responsable y profesional el México que todos queremos”.
De esta manera, añade que “están preparados para construir la infraestructura que el país y el estado requiere, cumpliendo con la normatividad aplicable, y sobre todo cuidando la integridad de los ciudadanos”.
Pero también cuestionan que se haya sustituido a los constructores formales en el desarrollo de la obra pública por actores que no son sujetos a la aplicación de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las Mismas, distorsionando la rentabilidad de los proyectos.
Aclara que eso no genera ahorros sino que aumenta la opacidad y discrecionalidad en la aplicación de los recursos públicos; excluye a los trabajadores de los beneficios de las prestaciones sociales (acceso a servicios de salud, crédito para la vivienda, pensión durante el retiro, etc.).








































