Uno dos, Javier Lozano vocero de COPARMEX.
Uno dos tres, ya.
El Mapache Guasón
Se encuentra en trámite una delicada, peligrosa e importante iniciativa de ley del señor Presidente López Obrador, que pretende dar facultades al Ejecutivo, para “redireccionar” el Presupuesto de Egresos de la Federación.
Esto significa que AMLO podría “cambiar” lo dispuesto para el presupuesto, hacia donde él considere conveniente.
Esa facultad, en principio, es exclusiva de la Cámara de Diputados, pero con esta iniciativa pasaría a la presidencia.
Desde luego que para aprobarla es necesario que la Cámara esté en periodo de sesiones, lo que no ocurre actualmente.
En ese orden de ideas, la iniciativa deberá primero ser dictaminada, luego debe instalarse la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, aprobar un periodo extraordinario de sesiones, para entonces someterla al pleno para su discusión y en su caso aprobación.
Instalada la Comisión Permanente, se necesitan 25 votos para aprobar el periodo extraordinario y Morena tiene 24 por 13 de la oposición.
Por lo tanto, se necesita solo un voto de algún opositor, para que se logre el periodo extraordinario de sesiones, donde desde luego el partido en el poder tiene mayoría absoluta y por tratarse de una ley, se requiere simplemente de mayoría simple, por lo que Morena no tendría problemas en aprobar esa iniciativa y convertirla en ley, lo que daría el control del gasto público al Presidente, y no solo a AMLO, sino que en el futuro a la persona que sea electa para el cargo.
Qué necesidad, digo yo, de tantos brincos estando el suelo tan parejo, ya que actualmente el Presidente por la emergencia sanitaria puede redireccionar el presupuesto, ya que la ley así lo prevé.
Protagonismo puro, igual al aumentar a cinco horas diarias de presencia en la televisión, ahora de ocho a nueve de la noche para comentar sus programas de apoyo.
Lo que sucede es que estamos ante un presidente que va por todo, con o sin coronavirus, y ese es el riesgo, que se equivoque como mortal que es y de un uso equivocado al presupuesto… o acaso sea el camino a la dictadura de un solo hombre.
Yo también soy pueblo.
Por allí nos encontraremos.


































