Un grupo de feministas pidió al gobierno estatal garantice el abasto de medicamentos y la asignación de personal en los espacios médicos, para que realicen la interrupción del embarazo.
Con banderas y pañuelos verdes, mujeres marcharon ayer en la Ciudad de Oaxaca por el Día por la Despenalización y Legalización del Aborto. Algunas lo hicieron cubiertas del rostro.
Frente a las oficinas de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), en el centro histórico, leyeron un pronunciamiento en el cual pidieron la reforma al artículo 12 de la Constitución local que garantice la interrupción del embarazo en el estado.
Las integrantes del movimiento #MareaVerde compararon un legrado con el retiro de una muela, que es un acto ambulatorio y no requiere de hospitalización.
“Pedimos que se nos garantice el acceso a los medicamentos necesarios y que las clínicas tengan el personal para poder aplicarnos un legrado en cumplimiento a la despenalización del aborto”, urgieron.
El edificio de los Servicios de Salud de Oaxaca no fue ajeno a las pintas que dejaron las manifestantes en el trayecto de esta marcha.
La manifestantes exigieron que el personal médico sea capacitado conforme a las disposiciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para lugares donde está permitido el aborto.
Asimismo, en sus argumentos de defensa, mencionaron que existe más riesgo en el embarazo de una menor de 10 años, que en la interrupción de éste.
La manifestación de ayer, partió del parque Del Amor después de las 17:00 horas, avanzaron entre pintas en las cuales plasmaron sus ideales. No permitieron la presencia de hombres, ni siquiera a los medios de comunicación les permitieron cubrir esta movilización con su personal masculino.
Tras la aprobación la semana pasada de la despenalización del aborto en Oaxaca, el grupo de mujeres y el movimiento feminista exigió la aprobación de la modificación constitucional para que en Oaxaca.
Esta manifestación se dio a tres días de la reforma en el Código Penal por los legisladores locales.
Durante la marcha, las mujeres , en su mayoría tapadas del rostro o utilizando máscaras se confrontaron con ciudadanos y ciudadanas que cuestionaron el movimiento.
Principalmente, sobre el Periférico en inmediaciones de la Central de Abasto tuvieron roces con hombres que estaban en cantinas.
Y en Valerio Trujano con Crespo tuvieron un incidente en un establecimiento de comida donde se lanzó gas lacrimógeno.
Ya en la calle de J.P García, las feministas pintaron paredes y puertas del templo de San Cósme donde en esos momentos se celebraba una misa.
Después de la marcha, empleados de algunos establecimientos empezaron a pintar las paredes.




































