Adriana Macías sale al escenario envuelta en un vestido ligero, largo, acompañado de un mayón negro. Entra y empieza a hablar motivando el aplauso de cientos de personas, principalmente, adolescentes que acudieron a su ponencia con la fundación “Lo que de Verdad Importa”.
Adriana es alta, delgada y usa zapatillas superiores a los 15 centímetros.
A medida que va avanzando su ponencia, va y se sienta en la mesa colocada en la tarima y flexiona el pie derecho, lo eleva hasta llegar casi a la altura de los hombros y con los dedos acompaña sus palabras.
Ella es una mujer mexicana que nació sin sus dos manos y la función la suple con sus extremidades inferiores.
“Somos una obra de arte, lo primero que debemos amar es a nosotros”, suelta ante el público asistente para ser un ejemplo para la perseverancia y amor propio.
Entre risas y una plática amena, narró su vida cuando fue descubriendo poco a poco de que era diferente a las demás personas.
Hasta los 20 años utilizó prótesis, pero al desprenderse de éstas, potencializó el uso de los pies.
Al pasar su historia en un video, fue narrando parte de la infancia, de las actividades familiares, y después al tener a su hija que ahora cuenta con tres años de edad.
Adriana Macías considera que la vida es una obra de arte: “Las obras de arte se diseñan todos los días, son pinceladas, cada una te construye o te destruye”.
La profesionista, diseñadora y conferencista dejó el ejemplo de un modelo de vida en los jóvenes que asistieron a esta ponencia.
La Fundación “Lo que de Verdad Importa” tiene por fin promover el desarrollo y la difusión de los valores humanos, éticos y morales universales al público en general fundamentalmente mediante el desarrollo de proyectos de diversa índole.




































