Uno de los capítulos más obscuros en la historia de nuestro estado ocurrió entre los años 1974 y 1978 debido a diversos conflictos en la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, en esos momentos el rector era el Lic. Guillermo García Manzano, quien fue obligado a renunciar en diciembre de 1974 acusado de haber impuesto a cinco Directores de las siguientes escuelas:
Arquitectura, Bellas Artes, Ciencias Químicas, Derecho y de la Preparatoria Nº 2, los estudiantes exigían que alumnos y maestros tuvieran participación en las elecciones de autoridades de la institución y representatividad ante el consejo universitario, por lo tanto debía reformarse la Ley Orgánica.
En su lugar fue nombrado rector el arquitecto Celestino Gómez Soto, las presiones continuaban y después de un mes al frente, le cede la rectoría de manera interina al arquitecto Manuel de Jesús Ortega Gómez, ya fallecido, quien rechazó las demandas de los estudiantes y convocó al Consejo Universitario para elegir un nuevo rector en julio de 1975.
El Consejo eligió al Lic. Marco Antonio Niño de Rivera, Director de la Preparatoria Nº 1 como nuevo rector, solo que Ortega lo desconoció y siguió despachando como rector desde la facultad de arquitectura, al existir dualidad de autoridades, el gobierno federal dejo de mandar el subsidio que recibía normalmente la Universidad, las presiones aumentaron cerrándose todas las facultades incluidas las preparatorias.
El gobernador Manuel Zárate Aquino, sintiéndose presionado por la cantidad de estudiantes que iban a quedarse sin estudios, recomienda a las preparatorias y bachilleratos existentes en Oaxaca, abrir sus puertas para recibir estudiantes al máximo de sus capacidades, ese fue el caso del Instituto Carlos Gracida y de algunas otras preparatorias.
Para cerrar el tema de la UABJO, después de Niño de Rivera fueron nombrados rectores sucesivamente, el doctor Felipe Martínez Soriano y el doctor Horacio Tenorio Sandoval, el conflicto escaló a niveles increíbles de violencia ya que cada uno desconocía al otro, incluso hubo varios muertos en medio de la revuelta, Tenorio terminó fundando una nueva Universidad, la Regional del Sureste URSE.
El gobierno Federal tomó partida y destituyó al gobernador Zárate Aquino, en su lugar llegó de manera interina el 3 de marzo de 1977 el general y senador Eliseo Jiménez Ruiz, mismo que había dado duros golpes a la guerrilla en el estado de Guerrero al abatir a Lucio Cabañas y recuperar al secuestrado senador y después gobernador de Guerrero Rubén Figueroa.
Oaxaca vivía momentos muy convulsos, recuerdo perfectamente que un 13 de septiembre a la media noche, trece casas, colegios y comercios fueron quemados después de fuertes explosiones, como olvidarlo si una fue frente a mi casa y la onda expansiva rompió todos los cristales de las ventanas.
Jiménez Ruiz terminó por pacificar el estado, principalmente a la UABJO, con mano muy dura aunque él siempre dijo que no había sido así, aseguraba que fue únicamente por convencimiento a las partes, los estudiantes de esa época hemos considerado que el conflicto fue de Soriano contra Tenorio, en realidad fueron otros los responsables de haber cerrado las preparatorias y haber saturado otras.
Los estudiantes que terminaron el tercero de secundaria a mediados de 1976 en el Instituto Carlos Gracida eran alrededor de 35 en un único grupo, debido al conflicto de la Universidad y el cierre de las preparatorias, un par de meses después iniciamos primero de prepa alrededor de doscientos cincuenta alumnos, cinco grupos de cincuenta estudiantes, eso fue un descontrol total.
La oportunidad de volver a las aulas a estudiar se abría nuevamente a muchos muchachos que ya se les había ido el tren y no encontraban acomodo en ninguna preparatoria de la universidad, puedo recordar familias de hasta cinco hermanos que fueron inscritos, como es fácil imaginarse, las diferencias de edades eran notorias.
Para quienes veníamos de la misma escuela, también fue un shock, en lugar de dejarnos juntos en una sola aula, fuimos separados de manera aleatoria en los diferentes salones, la gran mayoría de los nuevos estudiantes venía de la ETI14 hoy conocida como la Est1, esa generación sin lugar a dudas arrancó con el pie izquierdo, principalmente por la diversidad de edades.
Es evidente que la política de aprovechamiento escolar se endureció para poder espulgar y reducir la cantidad de alumnos a un número manejable, eso fue lo que pasó, desafortunadamente varios de los compañeros que venían desde la primaria también se quedaron en el camino, muchos grupitos se hicieron al interior y no hubo una verdadera integración, finalmente terminamos 103 la preparatoria.
La generación 76-79, la 19 en la historia de egresados del Carlos Gracida, fue de alguna forma víctima de las circunstancias, ninguno tenía culpa alguna, el reiterado desorden obligó al Director, padre José María Aguilar Busquets (DEP), a suspender la graduación académica por primera y única vez en la historia, hubo misa de acción de gracias, fiesta de graduación, pero no ceremonia formal de entrega de certificados.
Volver a reunir a los integrantes de esa generación fue una labor ardua de muchos años, primero hubo que recopilar datos, teléfonos, direcciones, compilar información de fechas de nacimiento de cada uno, de sus cónyuges e hijos, antes de poder citarlos, el primer encuentro a manera de ensayo se realizó 23 años después de haber egresado y en el 25 aniversario ya se realizó una primera reunión en forma.
Diez años transcurrieron para volver a reunirnos todos, en el inter sucedieron algunos eventos desafortunados, fallecieron tres compañeros, los padres de muchos también empezaron a desaparecer y un par de compañeros perdieron a sus hijos, una solidaridad generalizada que no existió durante los años de preparatoria empezó a surgir forjando un vínculo indestructible.
En el aniversario 35 la asistencia de miembros fue de 70 compañeros, los abrazos entre todos fueron infinitos, brotaban anécdotas por todos lados, el respeto y reconocimiento se mantuvo incluso en altas horas de la noche, que es cuando brotan los verdaderos sentimientos, aquí no existió nada escondido ni grupitos exclusivos, ni rencores enquistados.
La semana pasada se realizó la tercera reunión formal para celebrar el 40 aniversario, la afluencia fue de 60 compañeros, el gusto por vernos y disfrutarnos se mantiene, acudieron al llamado compañeros que viven en Canadá, Estados Unidos, Monterrey, Puebla, Guadalajara, Guanajuato y Veracruz, sabemos que la distancia no significa olvido ni ausencia, ahí estamos como una unidad.
Destacados son la mayoría, un premio nacional de cardiología, un magistrado estatal, un magistrado del Estado de México, dos ex diputados federales y ex presidentes municipales de Oaxaca, una ex diputada local y delegada federal del trabajo, ex presidentes de los empresarios de Oaxaca y del colegio de arquitectos, hay médicos, abogados litigantes, constructores y muchos empresarios exitosos.
Tres parejas de la generación se casaron, dos siguen juntos, con el tiempo se formó una nueva pareja, han fallecido otros compañeros, algunos quedaron viudos y otros tantos han superado problemas de cáncer, estamos conscientes que así es la rueda de la fortuna, a veces te sonríe y a veces se llora, pero un trago amargo se pasa mejor cuando estás acompañado de tus mejores amigos, gracias Generación 76-79 del Instituto Carlos Gracida.
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Seguiré comentando la próxima semana.

































