Ahora que en México a nacido la Guardia Nacional como un ente del Estado que verá por la seguridad pública de la República Mexicana, es preciso entrar de lleno al siguiente tema de esa agenda; la reglamentación.
No tenemos duda, ese asunto, convertido ya en proceso, influirá en todos los escenarios en los que la 4/T esté presente; es decir, la economía y la política interior serán afectadas, ahora que el presidente Andrés Manuel López Obrador, ha entregado a la Secretaria de Seguridad Pública y Protección Ciudadana tal responsabilidad y, hay que decirlo, con ello entregó también el mando de ese órgano policial.
Aunque tal proceso no fue largo si fue harto interesante, todos los actores políticos de este país tuvieron presencia en ese “viaje”; destaca la actividad de los legisladores (federales y locales), una más.
Por lo pronto, este think tank tomó la decisión de hoy solo discutir 1.- El arranque de ese cuerpo policial y 2.-Ya existiendo la ley, ¿qué pasará con la reglamentación?
El primer punto creemos quedó explicado en los párrafos anteriores, vamos entonces a hablar de la reglamentación de esa 4ta Fuerza Armada; para ello invitamos a acercarse a la mesa a los miembros del área jurídica de este “tanque de ideas”; así entonces, la licenciada Corunda y el abogado Bucsah Ñaña nos dieron su comentario acerca del asunto que hoy tenemos en la mesa.
El argumento que nos obsequió el abogado acapulqueño fue directo y minimalista. Un reglamento es “el orden coactivo de la conducta para el funcionamiento de una corporación” a lo que la licenciada Corunda agregó.
Si bien es cierto que dentro de la pirámide de Kelsen el reglamento es la normatividad de “menor jerarquía”, también lo es que sin un buen reglamento que permita la operatividad funcional de la Guardia Nacional, todo alrededor será letra muerta.
A los presentes en la mesa les pareció justo y tendiente a la perfección el apunte dado por los caros abogados; así entonces y ya que los “argumentadores profesionales” se habían replegado hasta sus cubículos, colocamos una primera opinión, y, ya que los argumentadores profesionales se habían retirado, los de la mesa concluimos lo siguiente.
Sabidos que la Guardia Nacional es un cuerpo paramilitar, y que su misión será de carácter policial, estamos ciertos que; ahí, solo deben entrar manos menos políticas y más sustantivas, es decir, las manos que van a estar operando, no las que están atrás de las curules; y así. Es aceptable la acción deontológica; ahora llega el momento de entrar a ensuciarse las botas.
Como sea; vendrá ahora el debate en cónclave y serán criterios castrenses de capacitación y adiestramiento los que lleven la mano. Escenarios, el reglamento de la GN fundamentará sus cuadros respetando el “servicio de carrera” extremando la atención para evitar que se otorguen grados siguiendo la vieja práctica policial del “amiguísimo” el otro escenario sería el diametralmente opuesto.
Ultimo patrullaje.- Siempre deberá prevalecer aquella máxima en la que se la da al mando el estatus de indivisibilidad…
Greguería.- Ed/Gar era el que cuidaba el templo; teutón recio casi fanático.
Oxímoron.- Bajo el mar y sobre el cielo.
Haiku.- Bajo la noche,
estiro un brazo;
toco tú pelo con mi mano
lea “Patrulla de papel”

































