El presidente Andrés Manuel López Obrador descartó someter a consulta popular el reforzamiento de su seguridad como le sugirió un medio tabasqueño esta mañana, aunque aceptó considerar el tema “más adelante. Ahora vamos muy bien, estamos bien y de buenas. La consulta puede ser este año, pero tenemos ahora otras prioridades. Yo me siento muy tranquilo, estoy muy bien con mi conciencia y estoy muy bien con el prójimo. Entonces no tengo ningún problema, ninguna amenaza real”.
El primer mandatario consideró que no tiene enemigos. “Hay diferencias con los de arriba, con los políticos o dirigentes. Yo estoy respaldado, protegido por millones de mexicanos”; enfatizó al señalar que incluso atraviesa en medio de manifestaciones.
López Obrador narró que este 5 de febrero, cuando viajaba por tierra a los festejos por el 102 aniversario de la Constitución en Querétaro, se encontró con una protesta de maestros despedidos; “me baje y me respetan”, agradeció.
Las diferencias son alimentadas desde por “políticos o dirigentes de arriba”, como los reclamos de las estancias infantiles; así observa sucede con organizaciones campesinas como la que sostiene un plantón en la acera del Palacio Nacional, “porque ya no se les va a dar dinero a las organizaciones. Que se manifiesten, son libres, pero no vamos a cambiar, porque tenemos las cuentas de cuanto se daba a las organizaciones. Eso es irregular, por decir lo menos”, agregó.
“¿Cómo se le va a entregar el gobierno a una organización social, a una organización de la llamada sociedad civil”, remarcó el presidente, al subrayar que imperará ante todo el diálogo con los inconformes.










































