Por: • JOSAPHAT DE LEÓN •
Una de las propuestas de López Obrador que más polémicas ha causado, es sin duda la creación de la Guardia Nacional.
Y es que con sobrada razón, se dice que se va a militarizar el país con una corporación integrada, capacitada y operada por la secretaria de la defensa nacional, lo cual la define como una corporación militar.
La ignorancia en el tema, los hace expresar que existen corporaciones similares en otros países como la Gendarmería en Francia o la Guardia Civil española.
En efecto, la Gendarmería francesa es una corporación de estatuto militar pero al mando y dependiente del ministerio del interior y no del ministerio de defensa. Exactamente lo mismo sucede con la Guardia Civil española que también depende del ministerio del interior.
Está condición hace que no sean corporaciones totalmente militares, aunque aquí en México se pretenda engañar a la población al decir que al tener otro tipo de preparación relacionada con la seguridad pública y los derechos humanos, ya no son militares. Falso, al estar al mando y operación de las autoridades militares y ser una corporación integrada a la Secretaría de la Defensa Nacional, los hace militares, ¿o no?
Hay detalles tan minúsculos pero muy significativos como que portarán en sus uniformes el emblema de la Secretaria de la Defensa, indicativo de su pertenencia.
En México todo copiamos de otros países pero lo copiamos mal, en los gobiernos anteriores y el actual no existe ni la creatividad ni el ingenio para adaptar a nuestra realidad las experiencias de otros países que sí han sabido concebir y crear instituciones acordes a su propia realidad, aquí en cambio todo queremos copiar y lo hacemos mal, bastante mal, como la llevada y traída Guardia Nacional.
Tal parece que el paso del presidente AMLO por la facultad de ciencias políticas de la UNAM no fue de gran aprendizaje pues uno de los principios fundamentales de la administración pública es el de “el hombre adecuado en el puesto adecuado” y el señor Durazo, que sea conocido, no tiene ninguna experiencia destacada en el campo de la seguridad pública, ¿o me equivoco?
Se podrán tener doctorados, masters, sabios, académicos ingenieros, economistas, amigos muy confiables, etc. al frente de la seguridad pública de un país, de un estado o de un municipio, pero si no cuentan con ningún antecedente policial que les permita conocer las adversidades del trabajo policial, las largas y exasperantes vigilancias, los arrestos, las órdenes algunas veces descabelladas de los superiores, las animadversiones de los mismos, como van a poder comprender lo que es el quehacer policial. No hay un vínculo operativo que los una.
Mucho se ha hablado de la militarización, primero con la “Ley de Seguridad Interior”, y ahora con la creación de la Guardia Nacional. Para los que afirman que no se está militarizando el país a pesar de que en campaña, López Obrador solía decir que “los militares no están para eso”, el lunes pasado se publicó un mapa en el periódico Reforma que circuló entre las coordinaciones de la administración federal y funcionarios de gobiernos estatales, en el que señala que los elementos del Ejército estarán desplegados y al mando directo en 79 coordinaciones, que significan el 53 por ciento del total. Si eso no es militarización, ¿entonces que lo es?
Se dice que no se está militarizando la seguridad pública, aunque a decir verdad si lo están haciendo. ¿Pero por qué la simulación, para que nos mienten? ¿Que no los principios de AMLO son no mentir, no robar no traicionar?
El estar en contra de cualquier solución que entregue el mando a los militares en la seguridad pública, hace que los que están a favor pregunten a los opositores: entonces, ¿cuál es la solución? A ellos se les responde: que la Guardia Nacional sea una corporación integrada a la nueva Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana y que esté bajo su conducción, mando y operación, que a los militares los capaciten, porque es muy positivo aprovechar la basta infraestructura y los instructores militares.
La disciplina, columna vertebral de toda corporación, actualmente ausente en su totalidad entre las corporaciones policiales es causa de desorden, corrupción y de falta de unificación de esfuerzos. Adiestrar en ello a los integrantes de la Guardia Nacional será de vital importancia para su funcionamiento eficaz y los militares son expertos en ello. A ver qué pasa.



































