Volver a casa para pasar sus últimos días junto a sus seres queridos se convirtió en el objetivo de una mujer oaxaqueña que enfrenta un cáncer en fase terminal. Después de permanecer radicada en Estados Unidos y encontrarse en Tijuana, inició este domingo un largo traslado hacia San Miguel Chicahua, su comunidad de origen en la región Mixteca.
El viaje representa mucho más que un recorrido entre dos ciudades. Para la paciente, significa la posibilidad de reencontrarse con su familia y regresar a su tierra en una etapa especialmente delicada de su enfermedad.
Personal del Centro Regulador de Urgencias Médicas (CRUM-SAMU), perteneciente a los Servicios de Salud de Oaxaca, se trasladó hasta Tijuana para realizar el operativo de retorno a bordo de la ambulancia con número económico 2644.
La mujer viaja acompañada de su esposo y, de acuerdo con la información oficial, el recorrido podría prolongarse aproximadamente 36 horas.
UN REGRESO MARCADO POR LA ENFERMEDAD Y LA ESPERANZA
La movilización busca que la paciente pueda llegar a San Miguel Chicahua y permanecer cerca de las personas que forman parte de su vida.
En situaciones de enfermedad avanzada, la posibilidad de regresar al lugar de origen y recibir el acompañamiento familiar puede adquirir un significado especial, particularmente cuando los tratamientos y las condiciones de salud hacen más difícil el traslado.
Los Servicios de Salud de Oaxaca destacaron la participación del personal médico y operativo que hizo posible el desplazamiento, así como la colaboración de las instituciones involucradas.
También reconocieron las facilidades proporcionadas por el Hospital General de Baja California para concretar el traslado.
¿POR QUÉ 36 HORAS EN AMBULANCIA Y NO UN TRASLADO AÉREO?
Aunque la noticia ha generado muestras de solidaridad, también abre una pregunta importante: ¿por qué una paciente con cáncer en fase terminal debe recorrer aproximadamente 36 horas por carretera cuando su condición de salud es delicada?
La información difundida por las autoridades sanitarias no explica si se valoró la posibilidad de utilizar una aeronave, si existían condiciones médicas que impidieran un traslado aéreo o si la decisión respondió a cuestiones de disponibilidad, costos o logística.
Tampoco se precisó si la paciente se encontraba en condiciones de tolerar un vuelo o si requería vigilancia médica especializada durante todo el trayecto.
Sin embargo, por tratarse de un recorrido tan prolongado y de una paciente en fase terminal, sería pertinente que las autoridades explicaran si se consideraron otras opciones y por qué se determinó que el traslado terrestre era el más adecuado.
La atención digna también implica garantizar condiciones de movilidad seguras, reducir sufrimientos innecesarios y tomar decisiones médicas que coloquen a la paciente en el centro.
EL REENCUENTRO FAMILIAR, EL OBJETIVO DEL VIAJE
Más allá de la distancia y las horas que tomará el recorrido, el propósito es que la mujer pueda volver a su comunidad y estar acompañada por sus familiares.
El operativo refleja la importancia de la coordinación entre instituciones de salud de distintas entidades, pero también deja una interrogante sobre las condiciones en las que se realizan los traslados de pacientes en situaciones críticas.
Por ahora, la prioridad es que la oaxaqueña llegue con bien a San Miguel Chicahua y pueda reencontrarse con sus seres queridos.





































