La violencia volvió a encender las alertas en Juchitán. Sujetos armados que viajaban en una motocicleta atacaron a balazos la fachada de una vivienda ubicada en el Callejón 3 de Mayo, en la Séptima Sección, provocando temor entre los vecinos y una nueva movilización de las corporaciones de seguridad.
El ataque ocurrió luego de que los agresores llegaran al lugar, descendieran de la motocicleta y dispararan directamente contra el inmueble. Posteriormente, escaparon, sin que hasta el momento se haya informado sobre su identidad o paradero.
A pesar de las detonaciones, no se reportaron personas lesionadas ni víctimas mortales.
DISPAROS SACUDEN A VECINOS DE LA SÉPTIMA SECCIÓN
Tras recibir el reporte, elementos de la Policía Municipal y de la Secretaría de Marina se trasladaron al Callejón 3 de Mayo para acordonar el área y realizar las primeras actuaciones.
Más tarde, peritos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca acudieron al sitio para recabar indicios balísticos y comenzar las investigaciones que permitan establecer cómo ocurrió el ataque e identificar a los responsables.
La agresión generó preocupación entre habitantes de la zona, quienes nuevamente enfrentaron la incertidumbre provocada por hechos violentos en este municipio del Istmo de Tehuantepec.
INVESTIGAN POSIBLE COBRO DE PISO
Una de las versiones que comenzó a circular después del ataque apunta a un posible cobro de piso como motivo de la agresión.
Sin embargo, hasta el momento esta hipótesis no ha sido confirmada por las autoridades, por lo que será parte de las líneas que deberán esclarecerse durante las investigaciones.
Tampoco se ha informado si los propietarios de la vivienda habían recibido amenazas previas o si existía algún antecedente relacionado con posibles extorsiones.
VIOLENCIA PERSISTE PESE A OPERATIVOS DE SEGURIDAD
El ataque ocurre apenas un día después de que concluyeran las festividades de Xandú en Juchitán, celebración que congregó a habitantes y visitantes en distintos puntos del municipio.
El hecho también genera cuestionamientos sobre la efectividad de los operativos de vigilancia, pues la agresión ocurrió pese a la presencia de corporaciones de seguridad de los tres niveles de gobierno en la zona.
Aunque en esta ocasión no hubo víctimas, el ataque armado vuelve a colocar sobre la mesa la preocupación por la inseguridad en Juchitán, donde las detonaciones y las agresiones contra inmuebles mantienen en alerta a la población.
Por ahora, las autoridades deberán determinar quién ordenó o ejecutó el ataque, cuál fue el motivo y si existe alguna relación con actividades de extorsión.






































