Las diferencias entre Washington y Kiev por los ataques contra la infraestructura energética rusa vuelven a tensar el escenario de la guerra en Ucrania. El asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, acusó al gobierno de Volodímir Zelenski de ignorar las reiteradas exigencias del presidente estadounidense, Donald Trump, para detener las ofensivas contra las refinerías de petróleo de Rusia.
En declaraciones al medio Vesti, el funcionario aseguró que Trump ha insistido en la necesidad de frenar este tipo de operaciones, pero que las autoridades ucranianas no han atendido sus llamados.
Ushakov consideró que la postura de Kiev responde, en parte, al respaldo político y militar que recibe de los países europeos, pues, según su interpretación, Ucrania difícilmente mantendría esa posición sin el apoyo de sus aliados.
MOSCÚ SEÑALA A EUROPA POR EL RESPALDO A KIEV
Durante la entrevista, el asesor del presidente ruso, Vladímir Putin, sostuvo que el respaldo europeo ha fortalecido la posición del gobierno ucraniano frente a las exigencias de Washington.
El funcionario también fue cuestionado sobre el peso que tiene Estados Unidos en el futuro político y militar de Ucrania. Su respuesta fue contundente: consideró que el destino de Kiev depende en gran medida de las decisiones de la administración estadounidense.
Estas declaraciones reflejan la intención de Moscú de colocar a Washington como un actor determinante en cualquier posible salida negociada al conflicto.
TRUMP CUESTIONA LOS ATAQUES A LA INFRAESTRUCTURA PETROLERA
Las críticas de Trump a las operaciones ucranianas contra instalaciones energéticas rusas no son nuevas.
El pasado 18 de octubre, el mandatario estadounidense señaló que Zelenski sabía que los ataques contra la infraestructura petrolera de Rusia podían afectar los mercados internacionales de diésel, pero que, a su juicio, parecía no darle importancia a esas consecuencias.
La preocupación de Washington está relacionada con los posibles efectos de estas ofensivas sobre el suministro energético y los precios internacionales de los combustibles.
Sin embargo, las autoridades ucranianas han mantenido sus operaciones contra objetivos estratégicos rusos, en una campaña que busca debilitar las capacidades económicas y logísticas de Moscú.
NUEVOS ATAQUES COMPLICAN EL PANORAMA DIPLOMÁTICO
La tensión aumentó luego de que el viceprimer ministro ruso, Alexánder Novak, informara que Ucrania reanudó este viernes los ataques con drones contra refinerías de petróleo en territorio ruso.
El anuncio se produjo en medio de las declaraciones de Ushakov sobre las exigencias estadounidenses y las posibilidades de avanzar hacia una negociación.
El asesor de Putin también adelantó que se contempla mantener conversaciones trilaterales con participación de Rusia, Ucrania y Estados Unidos, bajo mediación de Washington.
Según el funcionario, estas negociaciones podrían resultar determinantes para el rumbo del conflicto, aunque no se precisaron fechas ni condiciones para su realización.
LAS NEGOCIACIONES, ENTRE LAS EXIGENCIAS Y LOS INTERESES DE CADA PAÍS
Las declaraciones rusas muestran las diferencias que persisten entre los actores involucrados en la guerra: mientras Trump busca frenar los ataques que pueden repercutir en los mercados energéticos, Moscú acusa a Kiev de desatender los llamados estadounidenses y responsabiliza a Europa por sostener su capacidad de resistencia.
No obstante, las afirmaciones de Ushakov representan la postura del gobierno ruso y no constituyen, por sí mismas, una confirmación independiente de las razones que explican las decisiones militares ucranianas.
Por ahora, el futuro de las posibles negociaciones dependerá de que las partes encuentren condiciones para sentarse a dialogar, en un conflicto donde los ataques a instalaciones estratégicas continúan y los intereses militares, económicos y diplomáticos siguen enfrentados.









































