La muerte de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, a los 92 años, provocó reacciones más allá de las fronteras mexicanas. Entre ellas destacó la del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien rindió homenaje al político mexicano y reconoció su influencia en la historia democrática del país y en los movimientos progresistas de América Latina.
A través de un mensaje publicado en la red social X, Lula describió a Cárdenas como uno de los líderes más importantes de México y una figura de referencia para el campo progresista de América Latina y el Caribe.
El mandatario brasileño destacó su defensa de la soberanía nacional y su compromiso con las políticas orientadas a reducir las desigualdades sociales. También señaló que su trayectoria contribuyó a abrir camino a una generación de dirigentes que hoy participa en la vida política de México, incluido el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
En su mensaje, Lula recordó los momentos en que coincidió con Cárdenas en la lucha por construir una región “desarrollada, justa y libre”.
El presidente brasileño también expresó sus condolencias a la familia del político mexicano, con una mención especial a Lázaro Cárdenas Batel, a quien se refirió como su amigo.
SHEINBAUM Y AMLO TAMBIÉN RECONOCEN SU TRAYECTORIA
En México, la noticia del fallecimiento de Cárdenas generó mensajes de reconocimiento desde distintas corrientes políticas.
La presidenta Claudia Sheinbaum recordó al ingeniero como un hombre de principios firmes que contribuyó a transformar la vida política nacional. En particular, destacó su papel en las elecciones presidenciales de 1988, cuando encabezó un movimiento democrático que reunió a millones de mexicanos en torno a la exigencia de un cambio político.
La mandataria también sostuvo que aquella candidatura representó un momento decisivo en la construcción de una democracia más competitiva y reconoció la influencia de Cárdenas en la historia contemporánea del país.
Por su parte, el expresidente Andrés Manuel López Obrador lo describió como un precursor del movimiento democrático en la historia reciente de México, destacando así su importancia en el desarrollo de la izquierda nacional.
Las reacciones no se limitaron a Morena. De acuerdo con reportes de medios nacionales, representantes de distintas fuerzas políticas, entre ellas el PRI, el PAN y Movimiento Ciudadano, también expresaron sus condolencias por la muerte del exgobernador de Michoacán.
¿QUIÉN FUE CUAUHTÉMOC CÁRDENAS, FIGURA CLAVE DE LA DEMOCRACIA MEXICANA?
Nacido el 1 de mayo de 1934 en la Ciudad de México, Cuauhtémoc Cárdenas fue hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río y de Amalia Solórzano. Estudió Ingeniería Civil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y construyó una trayectoria política que lo convirtió en una de las figuras más reconocidas de la oposición al Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Durante sus primeros años en la política ocupó una senaduría por Michoacán y posteriormente gobernó esa entidad entre 1980 y 1986.
Su ruptura con el PRI se produjo después de encabezar, junto con Porfirio Muñoz Ledo y otros políticos, la Corriente Democrática, un movimiento que cuestionaba los mecanismos internos de selección de candidaturas y defendía una orientación política más cercana a la izquierda.
La separación del partido abrió una nueva etapa en su carrera y lo colocó al frente de una de las mayores movilizaciones opositoras de finales del siglo XX.
LA ELECCIÓN DE 1988 QUE MARCÓ SU CARRERA POLÍTICA
El momento más trascendente de su trayectoria llegó en 1988, cuando compitió por la Presidencia de México como candidato del Frente Democrático Nacional.
Aquella elección quedó marcada por la caída del sistema de cómputo electoral y por las acusaciones de fraude formuladas por la oposición. El resultado oficial dio la victoria a Carlos Salinas de Gortari, mientras que Cárdenas quedó en segundo lugar.
El episodio se convirtió en un punto de referencia para las demandas de apertura democrática y fortalecimiento de las instituciones electorales. La candidatura de Cárdenas reunió a distintas fuerzas políticas y sectores sociales que cuestionaban la permanencia del PRI en el poder.
Aunque no llegó a la Presidencia, su participación contribuyó a reorganizar a la oposición y a impulsar una nueva etapa en la competencia política mexicana.
FUNDÓ EL PRD Y SE CONVIRTIÓ EN EL PRIMER JEFE DE GOBIERNO ELECTO DE CDMX
El 5 de mayo de 1989, Cárdenas participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), organización que durante años representó una de las principales fuerzas de izquierda del país. Fue su primer presidente nacional.
Posteriormente, volvió a competir por la Presidencia en 1994 y 2000, aunque no consiguió ganar ninguna de las dos elecciones.
En 1997 obtuvo otro triunfo histórico al convertirse en el primer jefe de Gobierno de la Ciudad de México elegido mediante voto popular. Permaneció en el cargo hasta 1999, cuando renunció para buscar nuevamente la candidatura presidencial.
Con el paso del tiempo, Cárdenas se distanció del PRD y dejó el partido en 2014, en medio de diferencias internas. A partir de entonces mantuvo una presencia pública vinculada con la defensa de la democracia, la soberanía nacional y la justicia social.
UN LEGADO QUE TRASPASÓ LAS FRONTERAS DE MÉXICO
La relevancia de Cuauhtémoc Cárdenas no se limitó a los cargos que ocupó ni a las elecciones en las que participó. Su trayectoria quedó ligada a la transformación de la izquierda mexicana y a la apertura de espacios para una competencia política más amplia.
Su candidatura de 1988, la fundación del PRD y su llegada al gobierno capitalino forman parte de los episodios que modificaron el rumbo de la oposición en México.
Ese legado explica por qué su fallecimiento provocó mensajes de reconocimiento de dirigentes de distintas corrientes políticas y de otros países, como Brasil.
Cárdenas deja tres hijos: Lázaro Cárdenas Batel, quien también ha ocupado cargos públicos, además de Cuauhtémoc y Camila.
Su muerte cierra una etapa en la historia política mexicana, pero su influencia permanece en los debates sobre democracia, soberanía y justicia social que siguen presentes en el país y en América Latina.










































