La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó este viernes que la detención del presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel S. A., alias “Quetu”, no fue consecuencia directa de la denuncia presentada por el artista y artesano muxe Elvis Guerra. El cual días antes había denunciado amenazas, extorsión y un ataque contra su vivienda.
Durante su conferencia matutina, la mandataria este viernes aseguró que la investigación contra el alcalde ya se encontraba en curso desde antes de la denuncia pública de Guerra. Y que ambas situaciones coincidieron en el tiempo.
“La detención del presidente municipal de Juchitán viene de una investigación previa que ya venía”, sostuvo Sheinbaum.
Y agregó:
“Se da en el mismo momento, pues digamos unos días después de la denuncia de Elvis, pero no está directamente relacionada”.
La declaración establece una precisión sobre la secuencia de los acontecimientos: la captura del edil ocurrió días después de que Guerra hizo pública su denuncia. Sin embargo, según la presidenta, el expediente que derivó en la aprehensión tenía antecedentes propios.
HABÍA SEÑALAMIENTOS PREVIOS
Sheinbaum señaló que las investigaciones contra el edil juchiteco se relacionaban con denuncias previas sobre presuntos vínculos con la delincuencia organizada.
“Es una investigación que venía desde hace ya tiempo, en donde había denuncias de vínculos con la delincuencia organizada”, declaró.
La precisión cobra relevancia debido a que la captura del alcalde ocurrió después de que Elvis Guerra denunció públicamente una situación de violencia y pidió apoyo ante las autoridades federales.
La Fiscalía de Oaxaca, por su parte, informó tras la detención que Sánchez Altamirano era investigado por su probable responsabilidad en extorsión agravada y delitos contra la seguridad del Estado. Además de señalar presuntos vínculos con la célula denominada “Los Cromos”. Esas imputaciones corresponden a la investigación y deberán ser acreditadas ante las autoridades judiciales.
“CERO IMPUNIDAD”, ADVIERTE LA PRESIDENTA
En su posicionamiento, Sheinbaum sostuvo que la aplicación de la justicia no debe depender de la filiación política de los funcionarios.
“Independientemente del partido al que pertenezca un funcionario, si hay pruebas suficientes se trabaja para que no siga ocurriendo, y si es una denuncia penal con sustento, pues se hace la detención”, afirmó.
La presidenta remarcó que ningún servidor público debería quedar fuera de una investigación cuando existan elementos que sustenten posibles delitos.
“Cero impunidad a la corrupción y al vínculo con cualquier organización delictiva”, enfatizó.
La declaración ocurre mientras el caso del alcalde de Juchitán mantiene abierta una discusión sobre los posibles vínculos entre estructuras criminales y autoridades municipales en la región del Istmo.
EL CASO ELVIS PUSO EL FOCO SOBRE JUCHITÁN
Aunque Sheinbaum descartó una relación directa entre ambos expedientes, la denuncia de Elvis Guerra sí colocó nuevamente a Juchitán en el centro de la atención nacional.
El artista y artesano muxe denunció públicamente haber sido víctima de amenazas y extorsión. Además de un ataque armado contra su vivienda. El caso adquirió mayor repercusión debido a que Guerra fue quien elaboró el vestido utilizado por la presidenta durante las celebraciones patrias.
La cercanía temporal entre la denuncia y la detención del alcalde generó especulaciones sobre una posible conexión.
Sin embargo, la presidenta fue categórica al establecer que la investigación que llevó a la captura del edil ya estaba en marcha.
JARA HABÍA DADO OTRA LECTURA AL CASO
El deslinde presidencial adquiere especial relevancia porque un día antes el gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, había relacionado públicamente la denuncia de Guerra con el avance de las acciones contra la estructura investigada en Juchitán.
En declaraciones difundidas tras la detención, Jara afirmó que el caso del artista muxe fue “el vaso que derramó el agua”. Esto, al explicar que las autoridades ya tenían conocimiento de denuncias relacionadas con extorsiones en la zona.
Las dos declaraciones no necesariamente describen el mismo momento del proceso: mientras Sheinbaum se refirió a la investigación que originó la detención, Jara habló del impacto que tuvo la denuncia de Guerra para visibilizar o acelerar la respuesta de las autoridades.
La diferencia deja, sin embargo, una pregunta abierta: qué papel concreto tuvo la denuncia de Guerra en las decisiones operativas que culminaron con la captura del alcalde.
BUSCAN RESTABLECER EL GOBIERNO MUNICIPAL
Sheinbaum también informó que la Secretaría de Gobernación trabaja con el gobernador de Oaxaca para restablecer la autoridad municipal en Juchitán.
“Está trabajando la Secretaría de Gobernación con el gobernador, pues para que muy pronto pueda tener su autoridad en el municipio de Juchitán”, señaló.
La situación municipal se complicó después de la captura de Miguel Quetu. Justo cuando policías municipales participaron en movilizaciones y bloqueos para intentar impedir su traslado. Lo que posteriormente derivó en un despliegue de fuerzas federales y estatales en las instalaciones de la Policía Municipal.
El alcalde fue trasladado al Centro Federal de Readaptación Social número 1, Altiplano. Donde enfrentará el proceso relacionado con las acusaciones en su contra.
Por ahora, el mensaje presidencial busca dejar claro que la detención no fue una reacción directa a la denuncia de Elvis Guerra, sino el resultado de una investigación que, de acuerdo con Sheinbaum, llevaba tiempo en curso.
Finalmente, el proceso judicial deberá determinar ahora si los elementos reunidos por las autoridades son suficientes para acreditar las acusaciones contra Miguel Quetu, y establecer las responsabilidades individuales que correspondan.










































