Abierto el 17 de septiembre de 1996, el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo (CFMAB) cumple este jueves su 30 aniversario. El espacio fundado por el fallecido artista Francisco Toledo mantiene su legado y en este mes celebra con varias actividades, entre ellas la exposición “Passport” de Mary Ellen Mark, quien no solo forjó una amistad con Toledo sino mantuvo su vínculo con este espacio de formación y promoción de la fotografía.
Fausto Nahúm Pérez Sánchez, director del CFMAB, cuenta que la exposición a inaugurarse el jueves se enfoca en una artista que no solo forjó una amistad con Toledo y con el centro sino que representa gran parte de los objetivos de este espacio ubicado en la ciudad de Oaxaca.
“No era únicamente una fotógrafa que venía a dar talleres. La trayectoria de Mary Ellen Mark es muy grande, tiene un trabajo muy importante, pero también es por la calidad humana, ella aportó muchas cosas al Centro Fotográfico: libros, la forma de compartir su visión de la fotografía, su amabilidad y exigencia, pero al mismo tiempo de interesarse por las personas. Tenía un vínculo fuerte y su forma de ser es muy congruente con lo que se ha buscado en el centro, que es compartir la fotografía, ir mejorando y ampliando las actividades en torno a la foto”, explicó el director sobre quién mantuvo una colaboración de casi dos décadas con el CFMAB.
La exposición abrirá al público a las 18:00 horas y es una selección de 88 fotografías realizadas por Mary Ellen Mark durante sus viajes alrededor del mundo entre 1963 y 1973, explicó. Para esta exposición, Fausto contó que se tiene el apoyo del Programa Desarrollo de Arte y Cultura Banamex (DAC 2025) y la asociación civil Francisco Toledo.
Además, habrá un concierto de Los Pream ese mismo día, así como otras actividades a lo largo del mes, como parte de los festejos de este sitio que el maestro Francisco Toledo nombró en honor a Manuel Álvarez Bravo, con quien también forjó una amistad. El centro es también un legado en el que se observa otra de las pasiones de Toledo, la fotografía, pues cómo señaló en varias entrevistas, quiso ser fotógrafo. Igualmente, muestra otra de sus facetas como coleccionista y como promotor cultural, gracias a la colección del CFMAB y su biblioteca.

Al hablar sobre los 30 años del CFMAB, que abrió en la casa del artista Francisco Toledo en la calle de Murguía, Fausto reflexionó también sobre la relación que mantiene el centro con las otras instituciones creadas por Toledo y respaldadas por las asociaciones de su fundación: el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) y el Centro de las Artes de San Agustín (CaSa), así como las asociaciones Francisco Toledo y Amigos del IAGO y del CFMAB.
“La ventaja de la asociación del maestro y de los otros espacios es que nos seguimos viendo como institutos hermanos porque siempre hemos contado con el apoyo del Instituto de Artes Gráficas y del Centro de la Artes y ellos también cuentan con nuestro apoyo”, comentó.
Sin embargo, también reconoció los retos de mantenerse como un sitio más independiente, a diferencia del IAGO y del CaSa, el primero donado por Toledo al Instituto Nacional de Bellas Artes y el segundo como un organismo descentralizado de la administradora estatal. Aunque los tres mantienen el legado de Toledo y el respaldo de sus asociaciones.
“Sí es un poco complejo porque el Centro Fotográfico es el único que se mantiene como independiente en ese aspecto, pero pienso que es muy importante la forma en cómo el maestro ponía el ejemplo y muchas cosas se siguen haciendo con lo que se tiene. Por eso se agradece el esfuerzo de toda la gente que sigue haciendo posible el Centro Fotográfico”, compartió Fausto desde las instalaciones que desde el 2005 albergan al CFMAB, en la calle de Manuel Álvarez Bravo y que también fue casa de Toledo.







































