Perder un perro, gato u otro animal de compañía puede llegar a ser muy doloroso y esto podría quedar reconocido formalmente en la legislación laboral mexicana. La diputada Rosa Alejandra Rodríguez Díaz (Morena) presentó una iniciativa para reformar la Ley Federal del Trabajo (LFT) y otorgar un permiso especial de tres días laborables con goce de sueldo a los trabajadores que enfrenten la muerte de su mascota.
La propuesta plantea modificar el artículo 132 de la LFT, donde se listan las obligaciones de los patrones, permitiendo que el empleado se ausente sin que esto afecte su percepción salarial.

REQUISITOS Y JUSTIFICACIÓN DE LA LICENCIA LABORAL
Para evitar malos usos del beneficio, la iniciativa no se limitaría a una notificación verbal. El trabajador tendría que presentar un comprobante oficial:
- Constancia de fallecimiento: Deberá ser emitida y avalada por un médico veterinario zootecnista con cédula profesional para validar la pérdida.
- Impacto en la salud mental: La propuesta señala que el duelo genera síntomas como insomnio, ansiedad y falta de concentración, factores que merman el rendimiento laboral.
- Presencia en los hogares: Se destaca que cerca del 70% de los hogares en México vive con al menos un animal de compañía, respaldando el peso emocional de estas ausencias.
🔴La diputada de Morena, Rosa Alejandra Rodríguez Díaz, propuso reformar la Ley Federal del Trabajo para otorgar tres días de licencia con goce de sueldo a trabajadores que enfrenten la muerte de un animal de compañía. pic.twitter.com/uBY4z8XPJb
— Azucena Uresti (@azucenau) September 14, 2026
¿YA SE PUEDE SOLICITAR ESTE PERMISO?
No. Es importante precisar que la reforma se encuentra apenas en etapa de propuesta. Para que se vuelva una ley aplicable en todo el país, la iniciativa debe cumplir el trayecto legislativo:
- Discusión y dictamen en las comisiones de la Cámara de Diputados.
- Votación en el pleno de San Lázaro y posterior revisión en el Senado.
- Publicación en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Por el momento, la LFT no obliga a las empresas a otorgar días de asueto por el fallecimiento de un animal doméstico, por lo que cualquier permiso actual depende de las políticas internas o del contrato de cada centro de trabajo.









































