Una nueva jornada de violencia golpeó a Sinaloa este sábado 12 de septiembre, apenas unas horas antes de una movilización convocada en la capital del estado para exigir paz y seguridad, a dos años del inicio de la confrontación entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos, una disputa criminal que, de acuerdo con el balance citado en el reporte, ha dejado más de 3 mil asesinatos.
En distintos puntos de Culiacán, Mazatlán y Escuinapa, al menos 10 personas fueron asesinadas durante el día, en una muestra de la persistencia de la violencia que enfrenta la entidad.
El saldo resulta especialmente significativo por el momento en que ocurrió: mientras ciudadanos se preparaban para salir nuevamente a las calles y exigir condiciones de seguridad, distintos municipios registraban homicidios y ataques armados.
CULIACÁN: CUATRO HOMICIDIOS EN DISTINTOS PUNTOS
En Culiacán, la violencia comenzó desde las primeras horas del sábado.
Uno de los primeros reportes ocurrió en la colonia Lázaro Cárdenas, donde fue localizado el cuerpo de un hombre envuelto en plástico y con heridas visibles. El hallazgo ocurrió frente a un domicilio ubicado en el cruce de las calles Carlos Chaidez y 21 de Marzo.
Posteriormente, otro hombre fue encontrado en la colonia Tierra Blanca. El cuerpo estaba parcialmente cubierto con plástico negro y junto a él fue localizado un mensaje de carácter amenazante.
Un tercer homicidio fue reportado en la carretera Culiacán-Eldorado, en las inmediaciones del entronque con El Quemadito. En ese lugar fue localizado un hombre sin vida, quien, según los primeros reportes, tenía las manos esposadas.
La cuarta víctima fue una mujer que circulaba en una camioneta Ford Ranger roja sobre el bulevar José Limón, cerca del Infonavit Humaya.
Sujetos que se desplazaban en una motocicleta habrían disparado contra la conductora. Tras recibir los impactos, perdió el control del vehículo, subió al camellón y terminó chocando contra un barandal.
Los cuatro casos ocurrieron en diferentes puntos de la ciudad y exhiben la capacidad de los grupos armados para mantener episodios de violencia en zonas urbanas y vías de comunicación.
MAZATLÁN CONCENTRÓ LA MITAD DE LAS VÍCTIMAS
El puerto de Mazatlán registró el mayor número de asesinatos de la jornada, con cinco personas muertas.
El primer reporte se registró alrededor de las 05:15 horas en el fraccionamiento Pradera Dorada III, donde fueron encontrados los cuerpos de un hombre y una mujer con huellas de violencia. Ambos tenían bolsas colocadas sobre el rostro.
Horas después, un joven de 19 años, identificado como Rodolfo “N”, fue asesinado dentro de un domicilio ubicado en la calle Alamitos, frente a un centro recreativo del fraccionamiento Santa Fe.
De acuerdo con los reportes, un hombre armado ingresó al inmueble y disparó contra el joven, quien murió en el lugar.
Casi al mismo tiempo se registró otro ataque en la colonia Estero, sobre la calle Río de las Cañas. Un joven de aproximadamente 25 años murió durante la agresión, mientras que otras dos personas resultaron lesionadas y fueron trasladadas para recibir atención médica.
El quinto homicidio ocurrió alrededor de las 16:30 horas en la colonia Shumizu, donde un hombre de entre 45 y 50 años fue asesinado a balazos dentro de su vivienda.
Con estos cinco casos, Mazatlán concentró la mitad de los homicidios reportados durante la jornada en Sinaloa.
Hasta el momento referido en el informe no se reportaban detenciones relacionadas directamente con estos asesinatos.
ESCUINAPA TAMBIÉN REPORTÓ UNA VÍCTIMA
La jornada violenta alcanzó también a Escuinapa, al sur de Sinaloa.
A un costado de la carretera México 15 fue localizado el cuerpo sin vida de una mujer, después de que automovilistas alertaran a las autoridades sobre la presencia de una persona aparentemente abandonada en la zona.
Al llegar al lugar, los cuerpos de seguridad confirmaron que la víctima ya no presentaba signos vitales.
El caso quedó bajo investigación para establecer la identidad de la mujer y las circunstancias en las que ocurrió su muerte.
LA VIOLENCIA OCURRE MIENTRAS CRECE EL RECLAMO SOCIAL
Los 10 asesinatos registrados durante un solo día adquieren mayor relevancia por coincidir con una nueva movilización ciudadana convocada para este domingo en la capital sinaloense.
La protesta busca exigir seguridad y paz en el estado, en un contexto marcado por la confrontación entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos, conflicto que comenzó hace aproximadamente dos años y que ha provocado una escalada de homicidios, desapariciones y hechos violentos.
La coincidencia entre una protesta social por seguridad y una jornada con 10 homicidios refleja la dimensión del desafío que enfrenta Sinaloa: la violencia no sólo continúa generando víctimas, también alimenta un creciente reclamo ciudadano por recuperar la tranquilidad en calles, colonias y carreteras.
DESPLIEGUE DE SEGURIDAD, SIN FRENO A LOS ATAQUES
La violencia también contrasta con el despliegue de miles de elementos de seguridad que permanecen en el estado para contener los hechos delictivos.
De acuerdo con la información difundida, más de 7 mil 700 elementos se mantienen desplegados de manera permanente en Sinaloa.
En Mazatlán, además, se puso en operación una fuerza de reacción interinstitucional integrada por corporaciones municipales, estatales y federales, con el objetivo de responder a hechos de alto impacto.
Sin embargo, el saldo del sábado plantea una pregunta inevitable sobre la eficacia de estas estrategias: ¿cuánto despliegue es suficiente cuando los ataques armados continúan ocurriendo y las víctimas siguen acumulándose?
La presencia de fuerzas de seguridad puede ser necesaria para contener la violencia, pero los asesinatos registrados en una sola jornada muestran que el problema trasciende la capacidad de reacción inmediata y exige investigaciones efectivas, prevención y una estrategia de seguridad capaz de reducir de manera sostenida la capacidad operativa de los grupos criminales.
SINALOA LLEGA A LA MOVILIZACIÓN CON UNA HERIDA ABIERTA
Este domingo, ciudadanos volverán a las calles de Culiacán para exigir paz. Lo harán después de una jornada en la que 10 personas fueron asesinadas en tres municipios.
La movilización representa un reclamo que va más allá de las cifras: recuperar la posibilidad de transitar por las calles sin miedo, vivir en comunidades seguras y evitar que la violencia se convierta en parte cotidiana de la vida pública.
Mientras tanto, las investigaciones sobre los homicidios deberán determinar quiénes fueron los responsables y cuáles fueron los motivos detrás de cada ataque.
El desafío para las autoridades no se limita a contener un episodio de violencia. El verdadero resultado deberá medirse en la capacidad de reducir las muertes, esclarecer los asesinatos y evitar que nuevas familias se sumen a la lista de víctimas.









































