Si Luis Alfonso Silva Romo llegara a la presidencia municipal de Oaxaca de Juárez, su propuesta de gobierno tendría como punto de partida una idea que repitió durante la entrevista con directivos y reporteros de EL IMPARCIAL: “dejar de gobernar desde el escritorio y acercarse a la gente para conocer de primera mano sus problemas”.
El senador por Morena plantea que la administración municipal debería construirse a partir de las necesidades cotidianas de los habitantes y no únicamente desde la lógica burocrática. Seguridad, alumbrado, calles, recolección de basura, trámites y condiciones para desarrollar actividades económicas forman parte de los asuntos que, a su juicio, deberían ocupar el centro de la agenda.
“El eje fundamental es la cercanía, escuchar qué quiere la gente. Construir una agenda con el pueblo para dar resultados ya. Eso es así de simple: cercanía y resultados”, afirmó.
La declaración ocurre mientras su nombre comienza a colocarse dentro de la conversación política rumbo a la definición de los próximos proyectos municipales. Más allá de los discursos electorales, el reto que plantea el propio legislador es convertir esas promesas de cercanía en soluciones concretas para una ciudad que enfrenta problemas acumulados.
Silva Romo fue directo al hablar de la necesidad de modificar la forma de administrar el municipio. “Creo que urge. Ya no podemos improvisar más”, sostuvo.
Su planteamiento parte de preguntas aparentemente sencillas, pero que reflejan algunos de los principales puntos de contacto entre la ciudadanía y el gobierno municipal: si una calle está iluminada y en condiciones adecuadas, si la basura se recoge a tiempo, si los trámites son ágiles o si una persona puede desarrollar una actividad económica sin encontrarse con una cadena interminable de obstáculos.
Para el senador, ahí debería comenzar la evaluación de un gobierno municipal: en los problemas que los ciudadanos enfrentan todos los días y no solamente en los indicadores oficiales o en los informes de resultados.
“¿Qué hace falta? ¿Qué está mal? ¿En qué sientes tu gobierno municipal? ¿No está presente en tu vida diaria? ¿Está segura tu calle? ¿Está alumbrada? ¿Está mantenida? ¿Pasa la basura a tiempo? ¿Puedes hacer trámites rápidos?”, cuestionó.
Propone cambiar la lógica de los trámites

Uno de los planteamientos más particulares expuestos por Silva es trasladar al ámbito municipal la figura jurídica conocida como positiva ficta, mediante la cual, bajo determinadas condiciones legales, la falta de respuesta de una autoridad puede producir efectos favorables para quien realizó una solicitud.
El legislador considera que este mecanismo podría utilizarse para reducir la burocracia que enfrentan ciudadanos y empresarios.
“La positiva ficta (…) te permite dar por aprobado algo si la autoridad no te dice que no”, explicó.
Silva también cuestionó las dificultades que, desde su perspectiva, enfrenta quien intenta desarrollar una actividad económica en Oaxaca.
“La actividad económica es un apostolado también en Oaxaca. Como un campo minado”, expresó.
En ese sentido, planteó que el gobierno municipal debería utilizar mayor creatividad para resolver problemas y facilitar el funcionamiento de los servicios públicos, en lugar de convertir la administración en una barrera adicional.










































