Una protesta de estudiantes de la Facultad de Medicina y Cirugía de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO) provocó este lunes cuestionamientos y críticas por los cobros que, según los inconformes, se estarían realizando a quienes buscan ingresar a esta carrera.
La manifestación se realizó en las instalaciones ubicadas frente a la Fuente de las Ocho Regiones, en la ciudad de Oaxaca, donde los estudiantes colocaron mantas para hacer públicos sus reclamos y exigir explicaciones sobre las cuotas de inscripción.
Una de las consignas resumió el tono de la protesta:
“LA UABJO NO ES NEGOCIO”.
Los manifestantes también dirigieron un señalamiento específico a la dirección de la facultad mediante otra manta en la que se leía: “Dra. GEMA aclare los cobros excesivos en la facultad de medicina”.
COBROS DE INSCRIPCIÓN, EL CENTRO DEL RECLAMO
El principal motivo de inconformidad son los costos que, de acuerdo con estudiantes, se estarían solicitando a los jóvenes de nuevo ingreso.
Los inconformes cuestionaron particularmente los montos asociados con el proceso de inscripción y afirmaron que existen cobros que consideran excesivos para acceder a un espacio dentro de la Facultad de Medicina.
Sin embargo, uno de los señalamientos más delicados surgidos durante la protesta fue la presunta venta de lugares por cantidades que alcanzarían 250 mil pesos.
Este señalamiento fue planteado por los manifestantes como una posible práctica irregular, pero hasta ahora no se han presentado públicamente, dentro de la información disponible sobre la protesta, pruebas que permitan establecer que dichos pagos efectivamente hayan sido realizados o que exista una red de comercialización de lugares.
Precisamente por la gravedad de la acusación, el reclamo estudiantil demanda una explicación documentada sobre los mecanismos de ingreso, los costos oficiales y el destino de los recursos.
“LA UABJO NO ES NEGOCIO”
Las mantas colocadas en el acceso a la facultad convirtieron la protesta en un reclamo público contra lo que los estudiantes consideran un manejo económico cuestionable.
Entre las frases exhibidas se encontraba:
“LA UABJO NO ES NEGOCIO”
La consigna refleja el fondo de la inconformidad: los estudiantes cuestionan que el acceso a una institución pública pueda estar condicionado por cobros que, aseguran, resultan inaccesibles para muchas familias.
Otra de las mantas exigía directamente:
“Dra. GEMA aclare los cobros excesivos en la facultad de medicina”
El reclamo coloca a las autoridades universitarias ante la necesidad de transparentar cuáles son las cuotas autorizadas, quién las establece y bajo qué concepto se cobran.
CIERRAN LOS ACCESOS CON CADENA
Durante la movilización, los inconformes llevaron sus acciones más allá de la colocación de pancartas y procedieron a cerrar con cadenas las puertas de las instalaciones.
La medida elevó la tensión de la protesta y convirtió el reclamo por las cuotas en un conflicto que afecta directamente las actividades dentro de la facultad.
Los estudiantes buscan que sus señalamientos sean atendidos y que se revise la estructura de cobros relacionada con el ingreso a Medicina.
La protesta también abre una discusión más amplia sobre la transparencia en los procesos de admisión de instituciones públicas, particularmente en carreras con alta demanda, donde obtener un lugar representa una competencia para miles de aspirantes.
UN SEÑALAMIENTO QUE EXIGE PRUEBAS Y RESPUESTAS
La acusación sobre una presunta venta de lugares por hasta 250 mil pesos es el punto más grave de las denuncias realizadas durante la manifestación.
Por tratarse de un señalamiento que podría implicar actos de corrupción o tráfico de espacios universitarios, no basta con una descalificación política ni con una respuesta general. Se requiere esclarecer si existen cuotas extraordinarias, quién las cobra, bajo qué fundamento y si algún funcionario o particular recibe recursos relacionados con el ingreso de estudiantes.
También resulta indispensable diferenciar entre cuotas oficiales de inscripción, aportaciones autorizadas y cualquier pago irregular que pudiera exigirse a los aspirantes.
La falta de información clara alimenta las sospechas y permite que acusaciones de esta magnitud circulen sin una explicación pública que permita contrastarlas.
EL CONFLICTO PONE A LA UABJO BAJO EL ESCRUTINIO ESTUDIANTIL
La protesta no sólo cuestiona el monto de determinadas cuotas. También plantea una pregunta de fondo: ¿cuánto cuesta realmente ingresar a Medicina y quién determina esos cobros?
Mientras los estudiantes demandan respuestas, corresponde a las autoridades universitarias transparentar la información y, en su caso, presentar documentación que permita comprobar que los procedimientos de admisión y cobro se ajustan a la normativa.
Por ahora, las acusaciones forman parte de las denuncias expresadas públicamente por los estudiantes y deberán ser investigadas y comprobadas por las instancias competentes.
Finalmente, lo que sí quedó expuesto este lunes fue el malestar de una parte de la comunidad estudiantil, que decidió pasar de la inconformidad interna a la protesta pública con una consigna que resume el conflicto: “LA UABJO NO ES NEGOCIO”.











































