Momentos de terror vivieron decenas de pasajeros la madrugada del domingo 06 de septiembre, luego de que el autobús en el que viajaban fuera emboscado y atacado a pedradas sobre la carretera federal Costera. Los delincuentes utilizaron un modus operandi conocido: colocaron obstáculos sobre la carpeta asfáltica con la clara intención de obligar al chofer a frenar y así cometer un asalto masivo.
TRAMPA EN LA MADRUGADA
Los violentos hechos se registraron alrededor de las 02:30 horas, cuando la unidad de la empresa Altamar, que había salido de la Ciudad de México con destino a Bahías de Huatulco, transitaba a la altura de esta agencia municipal perteneciente a Villa de Tututepec.
De forma repentina, el conductor se topó con varios conos anaranjados alineados sobre la vía. Lejos de caer en la trampa y detener la marcha, el operador intuyó el peligro, maniobró con pericia y aceleró la pesada unidad para sortear los objetos.
LLUVIA DE PIEDRAS Y PÁNICO A BORDO
Al ver frustrado su plan de detener el vehículo, los criminales ocultos entre la maleza de la orilla de la carretera comenzaron a lanzar una lluvia de piedras de gran tamaño contra el autobús. El brutal impacto de las rocas destrozó varios de los cristales laterales y del parabrisas, desatando el pánico entre los viajeros.
“¡Agáchense todos!”, fue el grito que resonó en el pasillo. Los pasajeros tuvieron que tirarse al suelo y cubrirse entre los asientos para protegerse de los proyectiles y de las peligrosas astillas de vidrio que salieron disparadas. Sin perder el control, el chofer mantuvo el pie en el acelerador y continuó avanzando a toda velocidad durante varios kilómetros.
PONEN A SALVO A LOS PASAJEROS
La persecución y el peligro cesaron cuando el autobús logró llegar a una gasolinera de la zona, lugar donde el conductor divisó una patrulla de las corporaciones de seguridad y finalmente pudo detenerse para pedir auxilio.
Afortunadamente, y de acuerdo con el reporte de los propios usuarios, ninguna persona resultó lesionada por las piedras o los vidrios rotos, quedando todo en una fuerte crisis nerviosa colectiva y cuantiosos daños materiales para la empresa de transportes. Tras el paso de la unidad, el tramo carretero fue reabierto con normalidad, mientras las autoridades ministeriales ya investigan la identidad de la banda criminal que opera bajo esta modalidad en la Costa oaxaqueña.






































