En un golpe contra el mercado ilícito de carburantes en la región del Istmo de Tehuantepec, cuatro personas fueron detenidas y un centro de distribución clandestino fue desmantelado tras un operativo conjunto de fuerzas federales y estatales. La movilización policiaca y militar derivó en el decomiso de más de 116 litros de hidrocarburo de dudosa procedencia, el cual era comercializado de manera ilegal en el corazón de esta comunidad.
EL ORIGEN: UNA DENUNCIA CIUDADANA
La investigación que llevó a la obtención de la orden judicial comenzó gracias a una denuncia anónima. Vecinos de la zona alertaron a las autoridades sobre un flujo inusual de personas y vehículos en una vivienda particular. Según los reportes, el inmueble operaba de manera activa como una “gasolinera clandestina”, surtiendo combustible a precios fuera de la ley, principalmente, a conductores de mototaxis, motocicletas y vehículos particulares de la población, representando además un severo riesgo de incendio para las casas colindantes.
A raíz de esta información, el agente del Ministerio Público de la Federación (MPF) integró la carpeta de investigación correspondiente y solicitó a un juez de Control la orden de cateo necesaria para poder intervenir legalmente la propiedad.
EL DECOMISO TÁCTICO
Con el mandato judicial en mano, elementos de la Policía Federal Ministerial (PFM), adscritos a la Agencia de Investigación Criminal (AIC), ejecutaron la incursión en el predio señalado. Durante la inspección minuciosa del lugar, los agentes federales localizaron un arsenal de contenedores plásticos utilizados para el almacenamiento y la dosificación del combustible.
El inventario oficial de lo asegurado detalla el hallazgo de 10 bidones de gran capacidad, 12 garrafas plásticas, 19 botellas listas para la venta al menudeo.
En total, los recipientes resguardaban 116 litros con nueve mililitros de hidrocarburo, del cual los moradores no pudieron acreditar su procedencia legal ni contaban con los permisos de almacenamiento expedidos por las autoridades de energía.
BLINDAJE MILITAR Y TRASLADO
Dada la complejidad del operativo y para evitar cualquier tipo de resistencia civil o agresión por parte de grupos locales, la intervención contó con un estricto cinturón de seguridad. Elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (DEFENSA), la Secretaría de Marina (SEMAR), la Guardia Nacional (GN) y la Policía Estatal de Oaxaca resguardaron las calles aledañas mientras se realizaba la recolección de indicios y la detención de los sospechosos.
En el sitio fueron capturadas cuatro personas. Con el fin de salvaguardar el debido proceso y la presunción de inocencia, las identidades de los imputados se mantienen bajo reserva. Tanto los civiles como el material inflamable fueron trasladados bajo custodia a las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) con sede en San Bartolo Coyotepec, donde se determinará su situación jurídica.





































