Tres artistas nacidos en Oaxaca y fundamentales para entender la evolución del arte mexicano del siglo XX y principios del XXI se encuentran en diálogo en la exposición “Tamayo, Nieto, Toledo. Los años en París”, que presenta el Museo Tamayo en la Ciudad de México.
La muestra reúne cerca de un centenar de pinturas, dibujos, gráficas y collages realizados durante las estancias de Rufino Tamayo, Rodolfo Nieto y Francisco Toledo en París, una etapa en la que los tres entraron en contacto con nuevas corrientes artísticas y con un ambiente cultural que influyó de distintas maneras en sus respectivas obras.
Aunque pertenecieron a generaciones diferentes, los tres artistas compartieron el interés por construir un lenguaje propio y alejarse de las fórmulas que durante décadas habían marcado al arte mexicano. París les permitió conocer de cerca las vanguardias internacionales y establecer vínculos con otras disciplinas como la literatura, la música, el cine, el ballet y la filosofía.
Tamayo: Oaxaca y la modernidad
Nacido en Oaxaca de Juárez en 1899, Rufino Tamayo desarrolló una propuesta que se apartó tanto del muralismo dominante como de las tendencias estrictamente nacionalistas. Su obra incorporó elementos de las culturas prehispánicas y del arte popular mexicano, pero los llevó hacia una interpretación moderna en diálogo con las corrientes internacionales.
Su experiencia en París fue importante para consolidar esa búsqueda. Dentro de la exposición destaca “La mujer temblorosa”, además de otras piezas que permiten observar la evolución de su lenguaje pictórico y su particular manera de combinar referencias mexicanas con soluciones formales de la pintura moderna.
Rodolfo Nieto: una mirada distinta desde Oaxaca
También originario de Oaxaca, Rodolfo Nieto (1936-1985) encontró en París un espacio fundamental para su desarrollo artístico. Su producción se caracterizó por una constante exploración de las formas, el color y el movimiento, así como por una particular fascinación por el mundo animal.
La exposición presenta la serie de ocho obras “Zoología mental”, conjunto que permite acercarse a la imaginación y al universo gráfico de un creador cuya trayectoria estuvo estrechamente vinculada con Francia y que, pese a su corta vida, dejó una huella importante en el arte mexicano.
Francisco Toledo: tradición, naturaleza y experimentación

En Francisco Toledo (1940-2019), la experiencia parisina se integró a una trayectoria marcada por la experimentación y por una profunda relación con la naturaleza, los animales y las expresiones culturales de Oaxaca.
El artista juchiteco llegó a París siendo muy joven y ahí amplió sus horizontes artísticos al entrar en contacto con distintas corrientes y creadores. Sin embargo, su obra mantuvo una identidad propia, en la que convivieron referencias del arte popular, las tradiciones indígenas y el mundo natural con recursos de la gráfica y el arte contemporáneo.
En la exposición pueden verse obras como “Animal y cazador”, “La amazona y compañero de viaje” y “Dos personajes”, piezas que permiten reconocer parte de ese imaginario que convirtió a Toledo en uno de los artistas mexicanos más reconocidos internacionalmente.
Tres caminos desde Oaxaca hacia el mundo
La exposición plantea así un encuentro entre tres generaciones de artistas oaxaqueños que encontraron en París un espacio para cuestionar, experimentar y ampliar sus posibilidades creativas.
Más que una simple revisión de sus años en Francia, el recorrido permite observar cómo Tamayo, Nieto y Toledo llevaron consigo distintas referencias de Oaxaca, desde las formas prehispánicas y el arte popular hasta la relación con la naturaleza, y las pusieron en diálogo con un escenario internacional.
“Tamayo, Nieto, Toledo. Los años en París” permanecerá abierta hasta el 15 de febrero de 2027 en las salas 3 y 4 del Museo Tamayo, ubicado en Paseo de la Reforma 51, Bosque de Chapultepec, Ciudad de México. Los domingos la entrada es libre.










































