El talento de las manos artesanas de Oaxaca volvió a destacar a nivel nacional. La textilera Elida Lucina Merino Hernández, integrante del pueblo ñomnda (amuzgo) y originaria de San Pedro Amuzgos, obtuvo el segundo lugar en la XIV Edición del Concurso Nacional de Textiles 2026 gracias a su huipil “Mis ojos de estrellas”, una obra que refleja la riqueza cultural y el legado textil de su comunidad.
El certamen, organizado por el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), reunió este año 334 piezas elaboradas por artesanas y artesanos de 21 estados del país, pertenecientes a 17 pueblos originarios, consolidándose como uno de los principales escaparates del arte textil mexicano.
Las obras fueron evaluadas por especialistas en patrimonio cultural y arte popular, quienes calificaron aspectos como la calidad técnica, creatividad, originalidad, preservación de técnicas tradicionales y valor cultural de cada pieza.
El reconocimiento obtenido por Merino Hernández coloca nuevamente a Oaxaca entre los referentes nacionales del arte textil indígena, una tradición que continúa transmitiéndose de generación en generación y que mantiene vivas las técnicas ancestrales del telar y el bordado.
En esta edición, el máximo reconocimiento, el Galardón Nacional de Textil 2026, fue otorgado a la artesana chiapaneca Cecilia Gómez Díaz por su obra Kélul. Catálogo, resultado de siete años de investigación para rescatar antiguas iconografías textiles de su comunidad.
Además del galardón nacional, el concurso distribuyó una bolsa de premios de 842 mil pesos entre 44 reconocimientos, incluidos premios especiales, menciones honoríficas y distinciones por categoría.
Las piezas ganadoras permanecerán en exhibición durante el mes de agosto en el Museo Textil de los Pueblos Indígenas y Afromexicanos (MUT), donde el público podrá apreciar la diversidad de técnicas, materiales e iconografía que distinguen al arte textil de los pueblos originarios de México.
Con este reconocimiento, Elida Lucina Merino Hernández reafirma el prestigio de la tradición textil de San Pedro Amuzgos y de Oaxaca, demostrando que las técnicas ancestrales continúan vigentes gracias al trabajo de las maestras artesanas que preservan y enriquecen este invaluable patrimonio cultural.











































