Oaxaca pasó de una producción anual de 45 mil toneladas de agave en una superficie cultivada de 11 mil a 13 mil hectáreas en 2007, a poco más de 116 mil toneladas y más de 37 mil hectáreas en 2022, de acuerdo a los registros de censos agropecuarios del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Este cultivo fundamental en la región mostró una sobreproducción que generó un desplome en el precio del mismo en varias regiones del Estado, al pasar de 15 pesos en 2015 a 3 o 4 pesos el kilogramo a partir de 2021.
En diciembre de 2025, en conferencia de prensa, el titular de la Sefader, Víctor López Leyva, reconoció que la sobreproducción aumenta y el precio continúa en descenso, generando que en varios municipios el precio llegaba a uno o dos pesos el kilo.
Al respecto, Plácido Hernández Hernández, productor de mezcal Espina Dorada y originario de Santiago Matatlán, Tlacolula, explicó que hace unos años se sembró mucho agave no solo en Oaxaca, sino en diferentes estados del país, con una sobreproducción que desestabilizó la comercialización.
Explicó que quienes han vivido de este sector por generaciones, conocen que esta situación se da cada 10 o 12 años y no es algo nuevo.
“Cuando hay escasez de agave, es cuando desaparecen las marcas de mezcal y cuando hay sobreproducción aparecen muchas más y por donde quiera. Es un ciclo que desde los años 70 u 80 se ha vivido”, destacó.
Consideró que la producción de agave repuntó porque el mezcal ahora es más conocido en diferentes partes del país y el mundo a la par con el tequila, generando que muchos inversionistas apuesten también por el primero.
Hernández Hernández estimó que la crisis que enfrentan varios productores de mezcal dure entre unos cinco a siete años, en lo que termina la sobreproducción y nuevamente surja la escasez.






































