El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) señaló que este domingo, tras la denuncia ciudadana, ya fueron retirados los pegotes (esténciles) que el colectivo Subterráneos pegó en el templo del Carmen Bajo.
El instituto señaló que en estas labores colaboraron vecinos, autoridades municipales y feligresía, bajo la supervisión del INAH. Sin embargo, también analiza emprender acciones legales ante este tipo de conductas que violan el reglamento de Aplicación del Plan Parcial del Centro Histórico y la declaratoria de zona de monumentos.
Sobre la posible denuncia u otra acción legal, el Centro INAH Oaxaca solamente señaló que está en revisión por parte del departamento de trámites y servicios legales.
Aunque se le preguntó si actuará de la misma manera con los murales de la zona de momentos que están en los barrios Xochimilco, Jalatlaco y otras partes del centro histórico, que también infringen el reglamento y la declaratoria de zona de monuments, el instituto ya no especificó.
Sobre el retiro de los “pegotes” que colocó Subterráneos por el aniversario del desalojo fallido del 2006, el INAH reconoció que fue el sábado 13 de junio cuando “un colectivo de arte urbano realizó la colocación de pegotes sobre la fachada lateral del Ex Convento del Carmen Bajo, ubicado sobre la calle Porfirio Díaz y avenida Morelos del Centro Histórico de la Ciudad de Oaxaca”.
DENUNCIA ANÓNIMA
Por este hecho , dijo que se recibió una denuncia anónima y que “en coordinación con el área de Monumentos Históricos, se llevó a cabo la revisión y análisis para conocer las afectaciones al inmueble. Con el apoyo de la ciudadanía, la comunidad eclesiástica, vecinos, personal del municipio y con la presencia de la dirección del Centro INAH Oaxaca, se realizó el levantamiento y limpieza de pegatinas y pegotes de la fachada del templo”.
Sobre el templo, que generalmente se encuentra cerrado, el INAH dijo que se trata de una construcción del siglo XVII, la cual”cuenta con una arquitectura en forma de cruz y ha sido declarada monumento histórico desde el 7 de abril de 1932″.
El domingo, tras la intervención del colectivo, la feligresía católica y la Catedral Metropolitana de Oaxaca se pronunciaron en contra de la acción. También hicieron un llamado público a las autoridades.
Sin embargo, hasta ahora no ha habido algún pronunciamiento del ayuntamiento de sobre este hecho, el que algunos sectores de la sociedad consideran vandalismo y otros más lo ven como una expresión del arte urbano. Además de que se cuestionó el valor, la importancia y defensa de los monumentos frente a las denuncias y problemas sociales.
La realización de este tipo de obras, así como murales y graffitis están prohibidas, de acuerdo con el Reglamento de Aplicación del Plan Parcial del Centro Histórico.
Sin embargo, en varios casos suelen ser toleradas o promovidas por el mismo ayuntamiento y habitantes de esas zonas, como en el caso de los murales de los barrios Xochimilco y Jalatlaco, donde se han convertido en atractivo turístico.










































