El Ayuntamiento de Ixtlán de Juárez aprobó la prohibición de la venta, distribución, promoción y suministro de bebidas energizantes a menores de edad, una medida que busca proteger la salud de niñas, niños y adolescentes, pero que también plantea retos en su aplicación y vigilancia.
La disposición fue anunciada mediante un comunicado oficial emitido el pasado 10 de abril, en el que se establecen sanciones económicas y administrativas para los establecimientos que incumplan la normativa.
PROHIBICIÓN TOTAL PARA MENORES
De acuerdo con el documento, la restricción aplica a bebidas que contengan ingredientes como cafeína en concentraciones superiores a 20 mg por cada 100 ml, taurina, glucuronolactona o guaraná.
“El Cabildo Municipal ha aprobado la prohibición de la venta, suministro, distribución, promoción y publicidad de bebidas energizantes a personas menores de 18 años”, señala el comunicado.
Asimismo, se especifica que estos productos no podrán exhibirse en espacios visibles o accesibles para menores.
FUNDAMENTO LEGAL DE LA MEDIDA
El Ayuntamiento argumentó que la decisión se sustenta en el derecho a la salud y en el interés superior de la niñez, establecidos en la Constitución mexicana.
“Esta medida tiene como finalidad proteger la salud y el desarrollo integral de niñas, niños y adolescentes”, indica el texto oficial.
También se citan disposiciones de leyes nacionales y estatales, así como la Norma Oficial Mexicana NOM-218-SSA1-2011, relacionada con bebidas energizantes.
MULTAS Y CLAUSURAS
El acuerdo contempla sanciones progresivas para quienes incumplan la norma.
“Primera vez: multa de 20 a 40 veces la UMA vigente”, detalla el documento.
En caso de reincidencia, las multas aumentan y pueden incluir clausuras temporales de hasta 10 días.
“Reincidencia grave o reiterada: multa de hasta 250 veces la UMA y clausura definitiva”.
Considerando el valor actual de la UMA en 2026, las sanciones económicas podrían alcanzar montos significativos para los comercios locales.
RETOS EN SU IMPLEMENTACIÓN
Aunque la medida se presenta como una acción preventiva en materia de salud pública, su efectividad dependerá de la capacidad del municipio para supervisar su cumplimiento.
La regulación del comercio local en comunidades pequeñas suele enfrentar limitaciones operativas, lo que abre cuestionamientos sobre la vigilancia, la capacitación de comerciantes y la posible venta clandestina.
ENTRE SALUD Y REGULACIÓN
El consumo de bebidas energizantes en menores ha sido motivo de preocupación por sus posibles efectos en el sistema nervioso y cardiovascular.
Sin embargo, especialistas han señalado que este tipo de prohibiciones requiere acompañarse de campañas informativas y educación para lograr cambios sostenibles en hábitos de consumo.












































