La esperada supercarretera Mitla–Tehuantepec, símbolo de décadas de promesas para conectar los Valles Centrales con el Istmo, volverá a retrasarse. A pesar de su apresurada inauguración, la obra quedó inoperante tras el derrumbe en el túnel conocido como “El Tornillo”, obligando a rediseñar uno de sus puntos críticos y posponiendo su uso por lo menos un año más.
El anuncio fue realizado este martes 14 de abril de 2026 por el titular de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva Medina, durante una conferencia en el Palacio de Gobierno de Oaxaca.
UN PROYECTO RECONFIGURADO TRAS EL DERRUMBE
El funcionario federal explicó que, luego de estudios técnicos, se determinó no reconstruir sobre la zona afectada, sino modificar el trazo original.
“En cuanto a la carretera Mitla – Tehuantepec, el puente del Tornillo… durante los meses pasados se hicieron los estudios geotécnicos, se desarrolló el proyecto ejecutivo”, señaló.
La nueva solución contempla la construcción de un puente que se alejará del área donde ocurrió el colapso, descartando intervenir directamente el túnel falso que resultó dañado por el deslizamiento del cerro.
“Ahora ya no se va a reconstruir sobre el túnel falso… sino que se va a alejar”, precisó el secretario.
OBRA EN PAUSA Y NEGOCIACIONES EN CURSO
Mientras se redefine la ingeniería del proyecto, el avance depende de acuerdos con comunidades locales para liberar el derecho de vía. Un proceso que históricamente ha sido uno de los principales obstáculos en obras de infraestructura en Oaxaca.
“Actualmente, se trabaja en la liberación de derecho de vía con las comunidades… ya de un lado se autorizó un acceso”, indicó.
El funcionario agregó que en los próximos días comenzarán los trabajos preliminares, con la llegada de maquinaria para habilitar caminos de acceso.
“Según me confirmaron… el lunes estarán ya llegando las máquinas para iniciar los caminos de acceso”, afirmó.
UN AÑO MÁS DE ESPERA Y CUESTIONAMIENTOS
De acuerdo con la estimación oficial, la construcción del nuevo puente tomará alrededor de un año. Este nuevo plazo se suma a una larga historia de retrasos, sobrecostos y promesas incumplidas que han marcado el desarrollo de esta vía estratégica.
“Calculamos que este puente se debe de llevar un año de construcción”, sostuvo Esteva Medina.
La situación reaviva críticas sobre la planeación y ejecución de la obra. Especialmente tras una inauguración anticipada que generó expectativas inmediatas entre la población. Para miles de usuarios, el anuncio representa no solo un retraso más, sino una muestra de fallas estructurales en la gestión de proyectos públicos.
UNA CONECTIVIDAD QUE SIGUE SIN LLEGAR
La supercarretera Mitla–Tehuantepec ha sido promovida como un eje clave para el desarrollo económico del sur del país, al facilitar el tránsito entre regiones estratégicas. Sin embargo, su historia reciente evidencia una brecha entre el discurso oficial y la realidad en campo.
Finalmente, hoy, esa promesa vuelve a aplazarse.










































