Alberto García Zárate tiene 34 años de edad y en los últimos 16 fue un migrante en Estados Unidos, donde muchos mexicanos como él han ido tras el llamado sueño americano. Hace tiempo que regresó a su natal Oaxaca para dejar atrás ese ideal y cumplir una promesa de fe por la salud de su madre.
Ahora representa a Jesús en el Viacrucis viviente de Tlalixtac de Cabrera, una comunidad de los valles centrales de Oaxaca de poco más de 12 mil habitantes y donde las remesas alcanzaron los 2.33 millones de dólares en el tercer trimestre del 2025, de acuerdo con datos del gobierno federal.
“Hace un año quería el papel, pero me encontraba en Nueva York y por todo lo que pasó ya no pude llegar. Mi madre se enfermó de cáncer y desde ahí también hice una promesa; le pedí mucho a Diosito que la sanara… Fue un proceso muy complicado para ella y gracias a Dios ya está bien de salud”, contó Alberto sobre la promesa de fe por la que ahora representa a Jesús.
Durante 16 años fue y regresó de Estados Unidos en cuatro ocasiones, pero ahora su deseo es estar con su madre y toda su familia en Oaxaca.
“Por lo que estoy viviendo, prefiero estar con mi familia porque también ya fue mucho tiempo el que estuve allá”, dice
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ENCARNAR AL NAZARENO

Este jueves, Alberto representó a Jesús en la Última Cena con sus apóstoles. Aunque desde hace meses se ha preparado física y espiritualmente para encarnar al nazareno.
Como integrante del Grupo Pasión de Cristo, que desde 1975 recrea el Viacrucis en esta población cercana a la capital oaxaqueña, Alberto cuenta que parte de la preparación espiritual es acudir a las misas e incluso a visitar a las personas enfermas y ayudarles en el cuidado.
Físicamente, la preparación que ha realizado es a través de caminatas al cerro y en el regreso trata de cargar troncos verdes y pesados, aunque quizás ninguno todavía como la cruz de casi 100 kilogramos que llevará a cuestas este viernes en el Viacrucis viviente.
Los ensayos para la representación también son parte de la preparación de Alberto y los demás participantes del Viacrucis, el que abarca un recorrido de aproximadamente 3 kilómetros por varias horas en las calles de Tlalixtac de Cabrera.







































