Durante el actual periodo vacacional de Semana Santa, la Costa de Oaxaca registra una alta afluencia de visitantes, lo que ha derivado en la saturación de diversos destinos turísticos. Ante este panorama, autoridades han colocado señalética preventiva, principalmente en playas con fuerte oleaje, agravado por el fenómeno de mar de fondo.
No obstante, las advertencias no se limitan al mar. En zonas como La Ventanilla, un reconocido espacio ecoturístico, los llamados de precaución han sido reiterados debido a la presencia de cocodrilos. A pesar de ello, vigilantes del área reportan que numerosos turistas desatienden los señalamientos.
LA VENTANILLA: CONSERVACIÓN Y RIESGO LATENTE
Ubicada en el municipio de Santa María Tonameca, La Ventanilla es un centro comunitario enfocado en la preservación del cocodrilo americano y los ecosistemas de manglar. Su cercanía con Mazunte —a tan solo 15 minutos— la convierte en un punto atractivo para visitantes nacionales y extranjeros.
Sin embargo, este atractivo natural implica riesgos. La presencia de criaderos y ejemplares en libertad exige el cumplimiento estricto de las normas de seguridad. Las cuales, según reportes locales, son frecuentemente ignoradas.
LLAMADO URGENTE A LA RESPONSABILIDAD
A través de redes sociales, el colectivo Ventanilla Salvaje emitió un mensaje dirigido a los turistas, en el que exhorta a respetar las indicaciones de Protección Civil:
“Los amigos de @VentanillaSalvaje invitan a los turistas en la costa de Oaxaca a hacer caso de los anuncios de protección civil, para no exponerse ante la presencia de los cocodrilos, en zonas debidamente marcadas, pues los animalitos reaccionan de forma natural ante algunos casos”.
Asimismo, recordaron la relevancia del sitio:
“La Ventanilla, ubicada en Santa María Tonameca, Oaxaca, es un destacado centro ecoturístico comunitario dedicado a la conservación del cocodrilo americano y los manglares”.
ENTRE LA ATRACCIÓN TURÍSTICA Y LA FALTA DE CULTURA PREVENTIVA
La situación evidencia una problemática recurrente en destinos turísticos: el contraste entre el creciente interés por la naturaleza y la falta de cultura preventiva.
Así que, ignorar advertencias en entornos donde habitan especies potencialmente peligrosas no solo compromete la seguridad de los visitantes, sino también altera el equilibrio de conservación.
Autoridades y organizaciones insisten en que bastan segundos para que ocurra un incidente grave. Por lo que reiteran el llamado a respetar los espacios delimitados y actuar con responsabilidad.











































