Principalmente por derrames de crudo, la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex) ha causado al menos 9 emergencias ambientales en el estado de Oaxaca. A estas emergencias se suman otras generadas por particulares y otros organismos gubernamentales (como la Comisión Federal de Electricidad), así como pasivos ambientales, que también han generado daños al medio ambiente.
De acuerdo con el Inventario Nacional de sitios contaminados de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), entre el 2008 y el 2023, en la entidad se han registrado 23 emergencias y pasivos ambientales. De estas, 9 emergencias fueron causadas por Pemex Refinería en los municipios de Acatlán de Pérez Figueroa, San Juan Guichicovi, Matías Romero Avendaño, Asunción Ixtaltepec, Salina Cruz y Juchitán de Zaragoza. Es decir, principalmente en la región Istmo de Tehuantepec.
Los siniestros ambientales causados por Pemex se registraron entre los años 2009, 2011 y 2012. Aunque la mayoría fueron en el 2012.
El Inventario señala que en el 2009, la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón causó un derrame en Asunción Ixtaltepec. En el 2011 se trató de una fuga que afectó al municipio de Juchitán de Zaragoza.
Este mismo tipo de actividades causó dos derrames en el año 2012 en Acatlán de Pérez Figueroa, en la Cuenca del Papaloapan.

Asimismo, causó una fuga en ese año, pero en el municipio de Matías Romero Avendaño, en el Istmo de Tehuantepec. También otra fuga en ese año en el municipio de San Juan Guichicovi. Dos fugas de Pemex se registraron también en el 2012, pero en Salina Cruz.
De acuerdo con el inventario, hasta ahora la mayor superficie de suelo afectado por estas emergencias ambientales fue en Asunción Ixtaltepec, en el 2009.
Al igual que Pemex, otras de las emergencias ambientales causadas en Oaxaca en estos años son las de derrames en Santa María Ecatepec (dos en 2020 y una en 2021) por III Servicios, S.A. de C.V. Además de otras dos en el 2013 en San Pedro Huamelula, por derrames causados por empresas particulares.
Una emergencia ambiental causada por Petróleos Mexicanos causa severos daños al medio ambiente, a la salud o a la infraestructura, ya que contamina el suelo, el aire e incluso el agua, como en el derrame reciente en el Golfo .
Por otra parte, un pasivo ambiental se considera que es un “sitio contaminado, que no ha sido remediado, en el que pueden, además, encontrarse depósitos o apilamientos de residuos sólidos, de manejo especial o peligrosos, los cuales deben de ser manejados conforme a la legislación vigente”.






































