El gobierno de Donald Trump fue desmentido por autoridades iraníes, luego de que el mandatario afirmara que la República Islámica había solicitado un alto el fuego en medio del conflicto armado.
El portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baghaei, calificó estas declaraciones como “falsas y carecen de fundamento”, sin ofrecer mayores detalles sobre posibles contactos entre ambos países.
LAS DECLARACIONES QUE ENCENDIERON LA POLÉMICA
La reacción iraní surge tras un mensaje difundido por Trump en redes sociales, donde aseguró: “El nuevo presidente del régimen iraní […] acaba de pedir un alto el fuego a Estados Unidos”.
En el mismo mensaje, el mandatario estadounidense añadió una advertencia: “Consideraré la propuesta cuando el estrecho de Ormuz esté abierto […] hasta entonces, seguiremos bombardeando a Irán hasta la aniquilación”.
Estas declaraciones elevaron la tensión en un conflicto que ya presenta niveles críticos.
TEHERÁN DESCARTA NEGOCIACIONES FORMALES
Por su parte, el ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, afirmó que no existen negociaciones formales con Washington y que su país no ha respondido a ninguna propuesta estadounidense.
El funcionario subrayó que “no se están llevando a cabo negociaciones” y advirtió que Irán “no aceptará un alto el fuego”, al tiempo que se declaró preparado para “cualquier confrontación terrestre”.
Sin embargo, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, dejó abierta la posibilidad de detener las hostilidades si existen garantías firmes de que no habrá nuevos ataques.
ESCALADA TRAS ATAQUES Y REPRESALIAS
El conflicto se intensificó tras la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán, con el objetivo declarado de neutralizar amenazas estratégicas.
Los bombardeos provocaron la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, así como de altos mandos militares y de seguridad. Tras su fallecimiento, Mojtabá Jameneí fue designado como su sucesor.
En respuesta, Teherán ha lanzado múltiples ataques con misiles y drones contra objetivos en Israel y bases estadounidenses en la región, además de impactar instalaciones energéticas vinculadas a Washington.
EL ESTRECHO DE ORMÚZ, EN EL CENTRO DE LA CRISIS
Uno de los puntos más sensibles del conflicto es el bloqueo casi total del estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo y gas comercializado a nivel mundial.
El cierre de esta vía ha generado un aumento en los precios internacionales de los combustibles y ha encendido alertas sobre posibles repercusiones económicas globales.
UN ESCENARIO DE INCERTIDUMBRE
Las versiones contradictorias entre Washington y Teherán, sumadas a la falta de canales diplomáticos formales, reflejan un escenario de alta incertidumbre.
Mientras ambas partes endurecen su discurso, las posibilidades de una desescalada inmediata parecen lejanas, en un conflicto que ya tiene impactos militares, políticos y económicos a escala internacional.











































