Empleados del servicio postal mexicano, principalmente los más de 120 carteros, pararon labores este viernes en las 69 oficinas del estado de Oaxaca, debido a la falta de vehículos y de gasolina, así como por las motocicletas dañadas que afectan su labor y ponen en riesgo sus vidas.
Ante la falta de respuestas a su manifestación, se prevé que el paró continúe al menos hasta este sábado y probablemente continúe el próximo lunes.
Para evitar rezagos en la entrega de la correspondencia, son los mismos empleados quienes han puesto de sus bolsillos para el combustible y las refacciones, explicó Rafael Marcial Méndez, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Servicio Postal Mexicano, sección Oaxaca.
Las carencias se han agravado en los últimos años y afectan a prácticamente todas las oficinas del país, ante lo cual han llamado a las autoridades federales a atenderlas, pero sin respuestas satisfactorias. “No hay la mínima intención de querer resolver las cosas”, señaló el representante.
ANALIZAN HUELGA NACIONAL
Luego de esta primera manifestación, el sindicato analiza emprender una huelga nacional.
La suspensión de labores afecta a todas las regiones del estado, en ciudades como Oaxaca de Juárez, Salina Cruz, Tehuantepec, Loma Bonita, Huajuapan de León, Juchitán, Tuxtepec y Huatulco.
Tan solo en las oficinas de la ciudad de Oaxaca, donde laboran 51 carteros, la suspensión del servicio que comenzó este viernes ha afectado la entrega de aproximadamente 5 mil recibos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), además de miles de notificaciones de juzgados, cartas, entre otras correspondencias.
IGNORAN BURÓCRATAS SOLICITUDES
“Lejos de que haya una atención, las autoridades hacen caso omiso, se han mandado solicitudes y no nos hacen caso”, detalló el representante sindical sobre los llamados a Andrés Velasco, gerente estatal del Servicio Postal Mexicano, así como a la dirección regional Sur que agrupa a oficinas de los estados de Oaxaca y Veracruz.
Rafael Marcial Méndez también explicó que las afectaciones se han agravado en esta administración federal, en la que dejaron de pertenecer a la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y pasaron a manos de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT).
“No ha habido realmente una atención. Nosotros nos vamos a México y como tenemos derecho a huelga, andamos en ese proceso”, apuntó Rafael.









































