La figura de Nicolás Maduro volvió a acaparar los reflectores en la Corte de Nueva York. Notablemente más delgado, canoso y vestido con un mameluco beige, el expresidente de Venezuela ingresó para enfrentar a la justicia estadounidense. A pesar de acudir sin esposas, estuvo rodeado de custodios durante la audiencia, que escuchó a través de auriculares, mostrando una mirada vacía que contrastaba con el poder que alguna vez ostentó.
La sesión, presidida por el juez federal Alvin Hellerstein, de 92 años, se centró en un punto crítico: ¿Quién pagará la defensa de élite de Maduro?
¿FONDOS ILÍCITOS PARA PAGAR ABOGADOS? EL DILEMA LEGAL
El abogado defensor, Barry J. Pollack, lanzó una petición polémica: que Estados Unidos permita el uso de fondos venezolanos embargados para pagar sus honorarios. Pollack argumentó que es la única forma de garantizar una defensa acorde a la magnitud de las acusaciones.
Por su parte, el fiscal federal adjunto, Kyle Wirshba, intentó bloquear esta posibilidad alegando razones de “seguridad nacional”. No obstante, el juez Hellerstein puso en duda este argumento con una frase que resonó en toda la sala:
“Ya no es una amenaza para la seguridad nacional… Está acá”, sentenció el juez, refiriéndose a que Maduro ya no ostenta el poder y se encuentra bajo custodia en Manhattan.
LA ENCRUCIJADA PARA DONALD TRUMP
Esta postura de Hellerstein abre un escenario complejo para la administración de Donald Trump. Si el juez ordena liberar parte de los fondos opacos de Venezuela para costear la defensa de Maduro y sus socios, la Casa Blanca se vería obligada a apelar la decisión o enfrentar la contradicción de desbloquear dinero vinculado a la corrupción para beneficiar al propio dictador.
EVIDENCIA SECRETA DE LA DEA Y EL TREN DE ARAGUA
La audiencia también abordó la participación de otros imputados clave, entre ellos:
- Cilia Flores (esposa de Maduro).
- Diosdado Cabello (Ministro del Interior).
- Nicolás Maduro Guerra (hijo del exdictador).
- Héctor “Niño Guerrero” (líder del Tren de Aragua).
La fiscalía se niega a compartir la evidencia secreta de la DEA, argumentando que pondría en peligro a los testigos que colaboraron para probar los vínculos del régimen con el narcotráfico y el terrorismo.
¿QUÉ SIGUE EN EL JUICIO CONTRA MADURO?
Tras más de una hora de debate, la audiencia se levantó a las 12:45. Su señoría, el juez Hellerstein, deberá resolver en los próximos días dos puntos fundamentales:
- Si se levantan las sanciones sobre fondos embargados para pagar la defensa.
- Si la defensa tendrá acceso a las pruebas clasificadas que vinculan a Maduro con el crimen organizado.
Al terminar, Maduro saludó a su abogado como un autómata y regresó a su celda bajo la custodia de los US Marshalls. El proceso continúa, y el destino del exdictador parece sellado entre los muros de una prisión de Nueva York.











































