La violencia alcanzó a la dirigencia agraria en Oaxaca. Nazareth Cortez Velasco, presidenta del Comisariado Ejidal de San Pedro Totolapan, fue asesinada a balazos durante la madrugada de este jueves, en un ataque que ocurre en un contexto de disputas territoriales, proyectos polémicos y pugnas internas por recursos.
Según los primeros reportes, el crimen se registró alrededor de la 1:00 de la mañana en el barrio Vista Hermosa, cuando la víctima se encontraba a bordo de una camioneta oficial del ejido. En el ataque, su hija, una joven de 24 años, resultó herida y fue trasladada a un hospital.
UN ATAQUE DIRECTO Y LETAL
De acuerdo con reportes policiales, la unidad presentaba al menos 12 impactos de bala en el parabrisas. En la escena fueron localizados 29 casquillos percutidos calibre 9 milímetros, evidencia de la intensidad del ataque.
La agresión no deja margen a interpretaciones: se trató de un acto directo, ejecutado con violencia y precisión, contra una figura con representación comunitaria.
Hasta el momento, no hay personas detenidas ni una línea de investigación confirmada públicamente.
ENTRE BASURA, MINERÍA Y PODER LOCAL
El asesinato ocurre en un municipio marcado por conflictos recientes. San Pedro Totolapan es sede del Centro Integral de Residuos Sólidos Urbanos (CIRRSU), un proyecto que desde 2025 ha generado división entre habitantes por su impacto ambiental y social.
A esto se suma la operación de la mina El Águila, vinculada a la empresa Gold Resource Corporation, cuya actividad ha detonado disputas por el manejo de recursos económicos dentro del ejido. Donde la explotación de oro, plata, zinc y cobre ha generado pugnas por recursos entre grupos sindicales y agrarios.
La convergencia de intereses económicos y políticos convierte a líderes comunitarios en blancos vulnerables en la disputa por el control local.
Las tensiones también involucran a grupos sindicales que han protagonizado paros laborales y reclamos por reparto de utilidades, lo que ha intensificado la fragmentación interna.
UN CRIMEN EN MEDIO DE DISPUTAS ABIERTAS
Aunque no existe una versión oficial sobre el móvil, el contexto en el que ocurre el asesinato resulta clave: conflictos por territorio, dinero y control político convergen en una misma región.
La falta de posicionamiento inmediato por parte de autoridades estatales ha generado incertidumbre y reclamos de justicia entre pobladores.
DUELO Y EXIGENCIA DE JUSTICIA
La familia de la víctima confirmó el fallecimiento mediante una esquela, convocando a la comunidad a acudir al panteón municipal para su sepultura.
El crimen ha provocado consternación en Totolapan, donde la figura de la comisariada representaba un punto de referencia en medio de un escenario ya tensionado.
Más allá del hecho violento, el asesinato expone la vulnerabilidad de autoridades comunitarias en regiones, y en especial si se es mujer, donde convergen intereses económicos, políticos y sociales.






































