El cuerpo de Paolo Sánchez, un adolescente de 14 años reportado como desaparecido el pasado 17 de julio en la alcaldía Coyoacán, fue encontrado sin vida el 19 de julio en el volcán Iztaccíhuatl, a una altitud cercana a los 4,780 metros sobre el nivel del mar, en el paraje conocido como Dos Portillos. El hallazgo fue confirmado por brigadistas de Socorro Alpino de México.
El caso ha conmovido a la opinión pública no solo por la corta edad de Paolo y las condiciones extremas en las que fue localizado, sino también por un video que el propio menor grabó antes de fallecer. El cual fue difundido la tarde del 20 de julio. En él, el joven expone con crudeza su precaria situación en la montaña.
“ESTÁ BIEN C*LERA LA SITUACIÓN”: EL VIDEO QUE ALERTÓ DEMASIADO TARDE
En la grabación, Paolo manifiesta su angustia por las bajas temperaturas —que según él alcanzaban los -2°C por la noche— y la falta de equipo adecuado. Declaró estar lejos de los refugios de montaña. Lo que explicaría por qué fue hallado entre la nieve.
La pieza audiovisual, que rápidamente se viralizó, también muestra a un adolescente consciente de su situación de riesgo. Con ello, intentando enviar un mensaje a conocidos y grupos de amigos. Lo que en otros contextos podría ser un gesto juvenil, aquí se convirtió en un testimonio desgarrador.
INICIA UNA INVESTIGACIÓN: ¿CÓMO LLEGÓ HASTA ALLÁ?
El menor fue visto por última vez en la colonia Romero de Terreros, en Coyoacán. A pesar de la activación de una alerta de desaparición por parte de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, no se logró evitar su trágico desenlace.
Las primeras versiones apuntan a que Paolo emprendió por su cuenta el ascenso al Iztaccíhuatl, sin el equipo especializado requerido. Se desconoce si alguien lo acompañó o si recibió algún tipo de apoyo o guía en el trayecto. Las autoridades aún no han ofrecido una versión definitiva ni han aclarado si habrá responsabilidades legales derivadas de la falta de supervisión o protección.
DESPEDIDA DIGITAL: “DESCANSA EN PAZ, PRINCIPITO”
Tras darse a conocer el fallecimiento, amigos de Paolo comenzaron a publicar mensajes de despedida en redes sociales. Especialmente en TikTok. Entre ellos, destacó el usuario “El We”, quien publicó un emotivo video lamentando su pérdida.
Los mensajes se acumularon:
“Valiente Paolo, trascendió”, “Siempre estarás en nuestros corazones”, y “El Principito, ojalá sea feliz donde quiera que esté”, son solo algunos de los comentarios que dan cuenta del cariño que despertaba en su entorno.
UN CASO QUE EXIGE PREGUNTAS INCÓMODAS
Aunque la historia de Paolo ha despertado empatía, también deja interrogantes fundamentales: ¿Cómo pudo un menor emprender una expedición de alto riesgo sin que se activaran protocolos de protección más efectivos? ¿Fallaron las redes familiares, escolares o institucionales? ¿Qué llevó a Paolo a subir al volcán solo?
Más allá de la viralidad, el caso exige una reflexión crítica sobre la salud mental adolescente, el acceso a espacios seguros, la vigilancia de menores y la prevención de tragedias similares en el futuro.





































