Aunque no ganó el primer lugar, Abel Sáenz, mejor conocido como Abelito, se llevó algo más valioso que los 4 millones de pesos: el cariño del público y más de dos millones de nuevos seguidores. Tras pasar diez semanas aislado en La Casa de los Famosos México 3, el joven salió a enfrentarse con una realidad que no esperaba.
Su reacción fue espontánea, honesta y viral:
“No mam*s, tenía 600. Padre santo, solo espero que todos estos no broten al marcharme… 2.5 millones”, exclamó sorprendido.
El momento ocurrió en un camerino tras la final del reality, mientras se encontraba con sus compañeros Aldo de Nigris, Shiky y Dalílah Polanco, quienes lo felicitaron calurosamente.
DE FINALISTA A FENÓMENO EN REDES
La sorpresa de Abelito al ver su crecimiento en Instagram refleja el impacto real del programa en la vida de los participantes, incluso sin haberse llevado el premio. Mientras que otros habitantes apenas sumaron algunos miles, él se convirtió en una sensación digital.
La audiencia no tardó en reaccionar con mensajes como:
“Ese es tu mejor premio, Abelito.”
“El Abelito merecía ganar, fue un fraude.”
“Yo quiero ver la reacción de Shiky al ver sus seguidores.”
Algunos usuarios incluso lo consideraron el ganador moral del programa, por su carisma, autenticidad y su papel clave dentro de la dinámica de la casa.
¿SE REPARTE EL PREMIO? EL DINERO NO ROMPE LA AMISTAD
Aunque Aldo de Nigris fue coronado como ganador absoluto de la tercera temporada, hubo especulación sobre si compartiría parte del premio con Abelito. En un gesto que muchos calificaron como noble, Aldo expresó su deseo de hacerlo, pero dejó claro que no será una repartición formal.
“Me gustaría compartir parte del premio con Abelito porque me ayudó mucho a pasarla bien”, comentó Aldo al salir del reality.
Por su parte, Abelito agradeció el gesto pero rechazó recibir dinero:
“Ya vieron por qué el viejo es número uno, ¿no? Es un amor de persona… Yo con eso me doy por pagado. Hasta le sale sonando el cambio al viejo que me está debiendo algo”, bromeó en entrevista para el programa Hoy.
ENTRE LÁGRIMAS Y HERMANOS DE VIDA
La relación entre ambos se volvió uno de los ejes emocionales de esta temporada. Para muchos televidentes, Abelito fue el equilibrio emocional de la casa, y Aldo, el hermano mayor que lo cuidó y apoyó.
Lejos de rivalidades o estrategias, el vínculo que construyeron fue auténtico y entrañable, y probablemente una de las razones del éxito de ambos dentro y fuera del programa.
UNA NUEVA REALIDAD PARA LOS FAMOSOS SALIENTES
El fenómeno La Casa de los Famosos México 2025 dejó claro que la fama digital pesa tanto o más que el premio económico. La salida de los cinco finalistas ha revelado un nuevo mundo para ellos: seguidores, campañas, entrevistas y un público que ahora espera más contenido.
Y si bien Abelito no se llevó el maletín con millones, se ganó algo que no se compra: la simpatía nacional.
“La gente no lo vio como un personaje, lo vio como alguien real. Y eso vale más que cualquier trofeo”, escribió un usuario en X.







































