La vida de Diego Alberto Bornios Tapia gira alrededor del baloncesto.
El deporte ráfaga es todo para el entrenador, árbitro de básquet sobre silla de ruedas y maestro de educación física.
Diego Alberto Bornios es originario de San Juan Colorado, Jamiltepec, Oaxaca y actualmente tiene 30 años, 22 de ellos dedicado al baloncesto.
La disciplina, pasión y entusiasmo que le ha inculcado este deporte desde los ocho años, son valores que los lleva siempre presentes y estos lo han llevado a ser el único oaxaqueño en sancionar unos Juegos Parapanamericanos, en Lima, Perú hace un año.
Vía telefónica, el profesor contó que su afición por el deporte comenzó cuando asistió la Escuela Justo Sierra, recordando las enseñanzas de su maestra de educación física, de nombre Juanita.
Su amor por el baloncesto, agregó, nació gracias a sus tíos, quienes tienen un equipo de basquetbol llamado Ola Azul de San Juan Colorado, en la región de la Costa.
“Aprendí a jugar y practicar gracias a mis tíos, sobre todo por mi tío Rafael (QEPD), quien me motivó a divertirme en la cancha”, señala.
De jugador a entrenador
En 2005, Diego Alberto salió de su región para continuar con su formación académica, llegando así al Cobao 01 de Pueblo Nuevo, donde se encontró con el profesor Higinio Juárez Matadamas, que le inculcó muchas cosas para ser entrenador.
“A veces él no podía ir y me dejaba a cargo del entrenamiento, mis compañeros me hacían caso, les explicaba como tenía que ser y como, entre comillas, yo ya tenía un nivel más arriba, me dejaba por ratos la paraescolar”, aseveró.
Deporte, esencial en su carrera
La pasión por el entrenamiento y basquetbol llevaron a Bornios Tapia a seguirse capacitando, al grado de concluir su carrera como licenciado en Educación Física.
“El deporte para mí es todo, me ha dado todo y sobre todo trabajo”, relata con alegría.
Actualmente, el originario de la Costa, da clases en el Colegio del Valle de Etla, también encabeza el club deportivo Spartans de San Francisco Telixtlahuaca, donde cuenta con cerca de 80 niños desde preescolar hasta bachillerato, quienes le han enseñado a ser cada vez un mejor entrenador, pero sobre todo una mejor persona.
Ambas facetas las vive con mucho aprecio y el entusiasmo de los infantes es su inspiración.
Pero eso no es todo, ya que también ocupa su tiempo libre para desempeñarse como árbitro de básquetbol, tanto convencional como en silla de ruedas, siendo esta última su especialidad.
Aprovecha la contingencia
Sobre cómo ha pasado la contingencia sanitaria por el Coronavirus (Covid-19), Bornios Tapia señaló que la toma por el lado positivo.
“Realmente me ha servido porque soy de las personas que casi no está en su casa, le doy mucha importancia al trabajo, a estar con mis alumnos y a viajar por mi profesión”, confiesa.
Asimismo, comparte que se ha mantenido estudiando inglés, actualizándose como entrenador y como árbitro, sin dejar de pasar el aspecto físico que es elemental en sus labores.
A futuro
Sus planes a futuro son dar a conocer su club Spartans, porque son chicos que han iniciado desde cero y han llegado a un buen nivel, al igual que darle continuidad a la formación de los infantes en el Colegio Vista del Valle.
Como árbitro internacional su meta es lograr ir a unos Juegos Paralímpicos, o un Mundial de Baloncesto sobre silla de ruedas.
“En dos años pienso que puedo obtener la licencia internacional como árbitro, pero necesito hablar bien el inglés y eso es lo que se le dificulta un poco”.
El mensaje
Para terminar la charla con SÚPER DEPORTIVO, Diego Alberto invitó a sus colegas maestros de educación física, entrenadores y árbitros para que se sigan capacitando y luchen por sus sueños y el de los infantes, inculcando valores humanos que si bien no los pueden llevar a todos para ser grandes atletas, les servirán en cualquier faceta de la vida.







































