El boxeo mexicano ha perdido a uno de sus titanes más técnicos y respetados. Este día se confirmó el fallecimiento de Miguel Ángel Canto Solís a los 78 años de edad, dejando un vacío inmenso en el deporte nacional y un legado de maestría sobre el cuadrilátero que será difícil de igualar.
Nacido en Mérida, Yucatán, Canto no solo fue un campeón; fue un artista de la defensa y la táctica, ganándose el apodo del “Pequeño Maestro” gracias a su estilo impecable y su inteligencia para dominar a rivales mucho más fuertes físicamente.
EL REINADO HISTÓRICO EN LA DIVISIÓN MOSCA
La trayectoria de Miguel Canto es recordada como una de las más sólidas y dominantes en la historia del Consejo Mundial de Boxeo (CMB). Con una estatura de solo 1.54 metros, demostró que en el boxeo el cerebro suele vencer a la fuerza bruta.
- La conquista del mundo: El 8 de enero de 1975, Canto se consagró campeón mundial de peso mosca tras vencer al japonés Shoji Oguma en Sendai.
- Un récord imbatible: Defendió su corona con éxito en 14 ocasiones consecutivas, manteniéndose en la cima de la división durante más de cuatro años.
- El final de una era: Su histórico reinado concluyó el 18 de marzo de 1979 frente al coreano Chan Hee Park, en una pelea que marcó el cierre de uno de los ciclos más brillantes del pugilismo mexicano.
“UN INMORTAL DEL BOXEO”: MAURICIO SULAIMÁN DESPIDE A LA LEYENDA
La noticia ha generado una ola de mensajes de respeto y admiración. El presidente del CMB, Mauricio Sulaimán, utilizó sus redes sociales para expresar su dolor ante la pérdida del ídolo yucateco.
“Con profunda tristeza me entero que falleció el inmortal campeón Miguel Canto, uno de los héroes de la península Yucateca, gran campeón mosca WBC y maravilloso ser humano. Dios lo tenga en su santa gloria”, compartió Sulaimán.
Apenas el pasado 30 de enero, la leyenda había celebrado su cumpleaños número 78 rodeado de su esposa y amigos cercanos, cerrando una vida dedicada a la disciplina y el honor deportivo.
UN LEGADO DE TÉCNICA Y ELEGANCIA
Miguel Canto se retira de este mundo como un ícono de la escuela de boxeo yucateca, caracterizada por la elegancia y el control de la distancia. Su capacidad para imponerse mediante el movimiento y la precisión lo sitúa para siempre en el Salón de la Fama, siendo un referente eterno para las nuevas generaciones de boxeadores que buscan la perfección técnica.
Descanse en paz, el eterno “Pequeño Maestro”.











































