México vuelve a colocarse en los reflectores internacionales, esta vez gracias al talento de Eduardo Miranda Cue, un joven pitcher de apenas 12 años que acaba de romper el récord mundial de velocidad en la Copa Mundial de Béisbol U-12 organizada por la Confederación Mundial de Béisbol y Softbol (WBSC).
Durante un partido del torneo celebrado en 2025, Eduardo lanzó una recta que alcanzó los 127 km/h, superando el récord previo de 125 km/h, vigente desde 2019. Con ello, no solo se convirtió en la sensación del campeonato, sino también en un orgullo nacional.
UNA PROMESA DEL BÉISBOL DESDE OAXACA
Originario de San Juan Bautista Tuxtepec, Miranda Cue ha demostrado tener disciplina, potencia y temple propios de un atleta de élite. Su hazaña es aún más destacable si se considera su corta edad y el nivel de presión en un torneo mundial.
“¡Este nombre va a dar mucho de qué hablar: Eduardo Miranda Cue! Apenas tiene 12 años y ya está dejando huella en el béisbol internacional”, comentaron usuarios en redes sociales tras viralizarse la noticia.
EL RÉCORD QUE MARCA UN ANTES Y UN DESPUÉS
La WBSC confirmó la marca oficial alcanzada por el mexicano, y expertos deportivos ya lo consideran como una de las figuras emergentes más prometedoras del béisbol internacional juvenil.
El récord anterior de 125 km/h había sido impuesto por un lanzador japonés y se mantenía intacto desde hace seis años. Con su nuevo registro, Eduardo pone a México en la cima del béisbol infantil a nivel global.
ORGULLO NACIONAL Y MOTIVACIÓN PARA LAS NUEVAS GENERACIONES
La hazaña de Eduardo Miranda no solo es motivo de celebración para Oaxaca y el país, sino también una inspiración para miles de niños y jóvenes que sueñan con destacar en el deporte.
Las autoridades deportivas y educativas ya han comenzado a reconocer públicamente el logro del joven pitcher, y no se descarta que reciba apoyos para su desarrollo profesional.
UN NOMBRE QUE YA HACE ECO EN EL MUNDO DEL DEPORTE
Con un brazo prodigioso y una historia apenas en construcción, Eduardo Miranda Cue ya forma parte de los libros de récords. Su gesta confirma que el talento mexicano sigue brillando en el escenario internacional, y que los sueños, con trabajo y pasión, no tienen edad.












































